Hace ya bastantes años compartí piso con una chilena, de la Patagonia, al sur del mundo. De ella aprendí muchas cosas, pero sé que hay tres que no olvidaré nunca.
Ella siempre decía que sonreír es fundamental, para pedir, para dar, para vivir. Todo es mejor si sonríes.
Ella me enseño a querer a su pais, a ver algo más que la oscuridad de Pinochet o las luchas de Allende, aunque a todos los chilenos les han marcado su vida. Me enseñó que es un país de gran cultura, enorme riqueza natural, grandes personas…
Me alegro por eso de que Chile haya pasado con éxito de nuevo la prueba democrática de las urnas – es el país con mayor tradición democrática de America Latina- , me alegro de que vaya cerrando esas etapas oscuras y me alegro, claro, de que la elegida sea una mujer.
Algo puede que esté cambiendo y si empieza por Chile, pues mejor.
¡Ah! La tercera cosa: “La Polla Record Polla Chilena de Beneficencia” es la lotería de allí.



