Esta mañana he ido a dar clase y no es mi actividad principal, la verdad. Me pone nerviosa cada vez, al principio, hasta que cojo carrerilla.
Me vestí pensando en que necesitaba un amuleto, algo, aunque, claro, como el zodíaco, no sirve para nada pero….
Me puse unos pendientes que me regalaron mis amigos por mi último cumpleaños. Habitualmente tengo “pendientes de la suerte”, “camisetas malditas”, y un montón de cosas más, muchas de ellas en mi cartera, que por eso es tan grande.
Yo ya sé que la suerte no viene así, que teóricamente no existe, pero sigo practicando algunos conjuros para evitar la mala.
Si me contáis los vuestros, os contaré los míos.
Por cierto, que me salió bastante bien, me refiero sin nervios, pero seguramente tuvo más que ver con lo bien que me sentó el cariño con el que me dieron ánimo media hora antes de empezar.



