La vida es muchas veces frustrante y traicionera, casi nunca trae bajo el brazo lo que esperas y, otras veces, lo trae a destiempo.
No es que esté triste, ni mucho menos, pero sé reconocer la diferencia entre mis sueños y mi realidad. Quién no se sienta un poco así, alguna vez, o sueña poco, o tiene mucha mucha suerte.
¿Y a aquién no le gustaría que sus sueños se hiciesen realidad? No todos (qué miedo), escoge uno. Piensa mucho en él. Imagínate viviéndolo y….vete a Clandestina a tener “sueños lúcidos”.
Si el método de imaginar y repetir no te convence, no creo que yo pueda ayudarte. Al fin y al cabo, tengo tantos sueños por cumplir….
Os dejo un trocito de un poema de Luis García Montero, al que llegué por una película que me gustó (no recuerdo el título, alguien lo sabe?):
AUNQUE TU NO LO SEPAS
Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos…Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
¿Me cuentas tu sueño?
Te cuento uno mío, compartido.

Antes en este blog: Sueño, sueños.



