Cada día soy más consciente. Haced una prueba: ved un telediario sin sonido. Ya sé, parece absurdo, pero permite concentrarse en las imágenes, en el lenguaje no verbal.
¿Qué veremos? Manifestaciones de musulmanes gritando con los rostros descompuestos porque estamos pisoteando sus símbolos sagrados, el acordonamiento de una zona industrial con una explosión de bomba, un ministro francés comiendo pollo, a Zapatero y a Rajoy mirándose de medio lado, quizá por la situación del terrorismo en el País Vasco, quizá por el Estatut Catalán….
Radicalización en las posturas. ¿Quién sale perjudicado? Siempre el más débil, que pasa a ser moneda de cambio en la lucha: los niños, los trabajadores, las víctimas del miedo.
Parece que en este mundo se está confundiendo el diálogo con la concesión gratuita, el intercambio de posturas e ideas con una falta de objetivos claros. El talante con el trabajo.
El año pasado impartí un seminario de técnicas de negociación y sólo una idea quería que quedase clara a los chicos: preparación. Es decir, hay que hacer mucho, muchíiiiiiiisimo trabajo previo a la negociación, esa es la clave. Eso te da ventaja. Eso y saber adonde quieres llegar, claro.
Hay que evitar la radicalización con el diálogo, la empatía, y mucho trabajo. Sí, que no me miren así los políticos, no queda otra. Y después…negociad, malditos (con todo cariño).
PD.-Lo sé, hoy hace 25 años.