Demografía: reflexión.
Como continuación del post Demografía: ingredientes, quedamos en profundizar en la reflexión del tema, probablemente el más importante para nuestro futuro.
Drucker en su libro Management del siglo XXI habla de las consecuencias del hundimiento de la tasa de natalidad en los siguientes términos:
(1) Durante los próximos veinte o treinta años, la demografía dominará la política en todos los países desarrollados. Inevitablemente será una política de enorme turbulencia. (…) ¿Retrasar la edad de jubilación es de derechas o de izquierdas?(…)Pero igualmente desalentador -quizá más incluso- será el problema que planteará la inmigración…No obstante, impedir la presión de la inmigración es muy parecido a impedir la ley de la gravedad. Pero no hay cuestión alguna que exalte más los ánimos que la inmigración a gran escala, especialmente si procede de países con una cultura o una religión diferentes….
En su análisis, quizá sesgado, penaliza la situación japonesa por tener un mercado de trabajo muy rígido y sitúa en mejor posición a USA por el hecho de que sea más flexible.
La verdad es que, como ya se puede observar a diario, el conflicto social y político está servido. Sirvan los ejemplos de los suburbios franceses, o el renacer de los partidos que defineden ideas similares a las nazis…
En nuestro futuro personal estoy también de acuerdo con Drucker en que, probablemente, no se trate de jubilarse más tarde sino de otra manera: jubilaciones parciales, colaboraciones con organizaciones…Como él dice, todos nosotros, trabajadores del saber, seremos atractivos para muchas empresas pero con otro tipo de relaciones laborales más flexibles.
¿Y cuáles son las repercusiones en la economía? En el estudio de Rickard Sandell - donde también se pone de manifiesto la dificultad de hacer estimaciones realistas- se dice:
El Libro Verde de la Comisión Europea concluye que pronto los Estados miembros de la UE no podrán confiar en el crecimiento de sus poblaciones para impulsar el crecimiento económico y que “nunca en la historia ha habido crecimiento económico sin crecimiento de la población” (pág. 5, COM (2005) 94).
El Libro Verde indica claramente que la falta de crecimiento de la población y, en su caso, la caída de la población, impulsa el proceso de envejecimiento. A su vez, se ha señalado que el envejecimiento y los cambios generados por este fenómeno pueden provocar una desaceleración potencial de hasta el 50% del crecimiento del PNB medio anual.
Repercusiones políticas, sociales, económicas y personales ante un tema que se está enfrentando siempre de forma parcial y no global, con políticas conducentes a “tapar agujeros”. No es que hayamos sabido solucionar otros problemas globales de mejor manera- por ejemplo el deterioro del medio ambiente y el cambio climático- pero probablemente en el tema de la demografía, ni siquiera se ha intentado, se siguen haciendo planteamientos norte- sur, de forma errónea, considerando que hay que frenar la inmigración, hacer crecer aún más la productividad de países y compañías concretas, en una escalada sin fin y que quebrará por su base: no hay quien produzca ni quien compre.
Restaría, pues, marcar líneas de acción o de trabajo.





