Hoy habrá salido a la calle el ADN. El cuarto gratuito para muchas de las ciudades en las que se distribuye.
No lo he visto aún, así pues, no puedo opinar del producto concreto más allá de lo que sus promotores han dicho de él: que hará análisis y artículos en profundidad.
Prometí hablar un día de prensa gratuita y lo haré, pero quiero verlo primero.
Y me pregunto ¿por qué vamos a pagar 1 euro por la prensa tradicional?
Cojo un periódico al azar. Primero vamos “al peso”: 72 páginas, de las que 5 son breves y 3 son esquelas, unas 9 de publicidad y otras dos de anuncios de las propias promociones, dos páginas con pasatiempos malos, 1 de relleno que lleva a demás el tiempo….Nos quedan 50 páginas.
Vamos a la calidad. Tres páginas de “opinión” en las que opinan los mismos y ya se sabe qué van a opinar, Internacional “de agencias” (que no tiene nada de malo si luego hay algo de análisis) y la mitad de las páginas de Economía sorprendentemente también…De los deportes no puedo opinar porque esas 6 u 8 páginas siempre me las salto. El local es mejor el de cualquier televisión. Según mi madre “cuentan más noticias”.
Me quedan alrededor de 20 páginas de elaboración periodística más o menos buena.
Insisto: ¿Por qué vamos a pagar 1 euro si ADN nos da más gratis?
Perdonen por la ironía anterior, que conozco bien este tema, pero quizá así a alguno se le ocurra cómo evitar que las ventas de prensa caigan en picado y qué es lo que no hay que hacer si quieren que los jóvenes compren periódicos.



