
Como el amor mismo, crece en los acantilados, cerca del mar y los faros. Más hermosa bajo el frío, azotada por el viento, rociada por la lluvia.
Din as lendas galegas que esta herba ten que collerse para a noite de san xoan, noite meiga e feiticeira. Hay que hacerla llegar a la persona que se pretende conquistar, por ejemplo, metiéndola en uno de sus bolsillos, sin que se dé cuenta. Dicen que ella se encarga de enamorar.
Siempre me encuentro alguna rosada flor seca saliendo de mis cuadernos.



