En un día como hoy os va a sonar a tópico lo que voy a decir, pero ni por esas voy a dejar de decirlo.
Quiero dar las gracias a las “amas de casa”, del sexo que sean. Los que sólo nos dedicamos a ratos al tema, no dejamos de atisbar la paciencia y la entrega que se requieren para hacer ese trabajo a diario.
No es un trabajo ingrato, como se dice, si tu familia sabe valorarlo. Pero es cansado, repetitivo, esforzado y requiere de creatividad, organización,….
Creatividad para pensar qué ha de comer y cenar tu familia cada día, organización para comprarlo, prepararlo y, en muchos casos, mirando además el presupuesto.
Ganas para organizar la ropa, lavar y planchar, para que los demás lleguen al armario y escojan.
Paciencia y esfuerzo para mantener limpios baños y cocinas.
Cariño para estar atentas a nuestras pequeñas necesidades y a nuestras manías.
¿Y a final de mes? Nada. Otro mes.
Me he criado con una ama de casa perfecta y sé lo que vale su trabajo y su ejemplo. No podemos más que agradecerlo, darles un beso, devolverles una pequeña parte del mimo que ponen en nuestras vidas. Valoremos realmente su trabajo.
P.D._ Marcos, estoy conectada a través del móvil y baja bastante bien. ¡Estupendo!



