Hace tiempo que no veo una película tan llena de imaginación -y tenía que ser Tim Burton otra vez- y de colorido. No es opcional, al menos para los niños: deben verla.
Me recuerda al mundo de imaginación de Alicia en el País de las Maravillas, salvando las distancias.
Las “enseñanzas” son un poco naïf, pero, por lo mismo, básicas. Muestran el universo de niños “repelentes” que se convertirán en adultos intratables. Y sí, quizá ya se pueda saber desde niños hacia donde se dirige uno.
De la película hay que resaltar la excelente interpretación de Johnny Depp, tan histriónico como sólo él sabe serlo, en su interpretación de Willy Wonka.
Desde luego, muy recomendable. Para niños.



