Aprovechando ese festivo- un tanto absurdo- nos hemos ido a Asturias. No veníamos de “paseo” pero ¿quién se resiste a disfrutar en un sitio tan bonito?.
La Casa Peleyón, preciosa, tiene esas vistas.
Buen sitio, buena gente.
Las fotos son del móvil. La calidad…lo que se puede.
Hace unos diez días estaba recogiendo mi coche que aparco, de forma bastante habitual, en el lateral de una pista vecinal, medio subido al monte, cuando se paró a mi lado un señor en su coche. Al bajar él la ventanilla me acerqué amablemente por si quería preguntar algo, pero no….
El hombre, ya mayor, estaba indignado por la ocupación de su pista. Empezó a echarme en cara desde el principio de los tiempos la cantidad de veces que algún vehículo le había entorpecido. Evidentemente, puesto que él estaba a mi lado en su ford fiesta blanco, no era mi caso. Se lo hice ver, pero ni me escuchó. Simplemente me amenazó con cerrar la pista. Esta no tenía, ni tiene, ningún tipo de señal que la diferencie de un camino vecinal cualquiera por lo que todos aparcamos ahí.
Le dije: Mire, no tengo ganas de discutir con usted. Es evidente que no le estoy molestando. Si es suya y quiere cerrarla, hágalo. Ahora voy a coger mi coche y me iré.
Me miró airado, como si fuese una perfecta maleducada, porque no le di pie a seguir una bronca que, en el fondo, necesitaba soltar. Subí al coche y vi como gesticulaba aún desde el suyo. Después empezó a maniobrar para dar la vuelta.
Si hubiera sido buena chica debería haberle dado algún motivo para soltar su ira, porque ese día le empezó una úlcera. Mala suerte, ese día mis nervios no podían permitírse ese lujo.
Lamento decir, y no es una frase hecha, que la actuación de algunos de nuestros representantes me da vergüenza.
Por casualidad, porque no suelo hacerlo, estaban puestas las noticias de las nueve. La imagen que me “golpeó” fue la de unos señores y señoras diputados con esposas en la mano “protestando” (pidiendo la dimisión de Alonso si no me equivoco) y riendo y cachondeándose.
Sólo pido que estas imágenes no den la vuelta al mundo y se conviertan en la imagen del país en el exterior. ¡Qué bochorno!
Parecido al que sentí cuando todas las diputadas salieron hace unas semanas del Parlamento, descontentas con los comentarios supuestamente machistas. Ingenua de mi -que soy feminista auténtica- que creía que se les pagaba por quedarse.
¿Y la vicepresidenta organizando cenitas de señoras a las que invita a HB? Es una vicepresidenta de pandereta, ¿no?. Porque una cena de amigas para cotillear de los chicos pase, pero esto….
Buff, ni izquierdas ni derechas. ¿Sensatez y madurez para variar?
Cuando me lo tropecé la primera vez, pensé que sería de esos que se compran en los aeropuertos para ocupar las esperas. Típico rollo de autoayuda en tres horas que debería suplir el esfuerzo y entrenamiento que a otros les ha costado años. Aún así, título y subtítulo me atrajeron (era una mujer muy estresada entonces)
Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. La revolución ética en la vida cotidiana y en la empresa
Stephen R. Covey.
Y empecé a leer….
Os resumiré los 7 hábitos poco a poco. Algunos dan para bastante reflexión y otros me gustan menos. A ver si os animáis a opinar.
Primer hábito: Sea proactivo
La proactividad quiere decir que como seres humanos somos responsables de nuestras vidas. Tenemos la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.
Nadie puede herirte sin tu consentimiento
Eleanor Roosvelt.
La palabrita se las trae, pero esa sensación de “estar al mando” de uno mismo es estupenda.
Os remito al Blog de Verme para que felicitemos todos al bebé más sonriente y alegre do mundo. Todo lo que yo diga se quedará corto.
Felicidades Nico, te deseamos todos lo mejor. Ojalá que tu futuro sea aún mejor que el nuestro y que te veamos crecer sano y fuerte por dentro y por fuera. Y, como dije para un cumple del 3 de noviembre, que no me quiten tu risa.
La Wikipedia (españolinglésotros) es uno de los proyectos de Internet más fascinantes y enriquecedores. Toda la comunidad de Internet, de manera libre, solidaria y desinteresada, contibuye a hacer una enciclopedia de todo el conocimiento. Es una enciclopedia viva, mantenida continuamente por toda la comunidad de internautas usando el formato Wiki, que significa que puedes editar tú mismo el articulo que estás leyendo, o añadir otros nuevos. Puede parecer sorprendente que funcione este sistema, pero lo hace admirablemente bien.
Para usarla no hay que pagar nada, es absoluta y totalmente gratuíta. Existen versiones en cerca de 200 idiomas. Pero cada comunidad hablante tiene un peso en número de articulos y el del español no se corresponde con su número de hablantes: sólo tiene unos 115.000 artículos a fecha de hoy, comparados con el millón y pico en inglés. Portugués o sueco está por delante en número de artículos, teniendo como tienen muchos menos hablantes.
Ahí es donde entra la iniciativa WikiesX2 que pretende multiplicar por dos, como primer objetivo, el número de artículos en español. Así que a colaborar, muchachos y muchachas. Todos sabemos de algo: a lo mejor sois una autoridad en los Simpson, o en juegos de rol, o en el lomo embuchado. Tal vez no seas una autoridad, pero sabes bastante sobre algo, y eres capaz de comenzar un artículo, que seguramente otros ampliarán, corregirán y mejorarán. Pierde el miedo: la Wikipedia está para que cuentes lo que sabes sobre cualquier tema concebible. Aun así, puede ser que no te veas con ánimos para escribir un artículo. No te preocupes: haymuchasformasenlasquepuedescolaborar, no sólo escribiendo artículos. En este enlace tienes una lista.
Una manera de comenzar es darse una vuelta por la Wikipedia caminando por ella al azar. Bueno, ¿qué haceis ahi parados? :-)
Cuando empecé a escribir este blog tenía varios firmes propósitos – de esos que se hacen para olvidarlos- y entre ellos estaba la voluntad de seguir la actualidad desde el punto de vista de la gente “normal” (si es que eso existe).
Con el tiempo soy consciente de ir dedicando más espacio a los temas atemporales que me permitan dialogar con vosotros que a las movidas políticas o económicas.
Os contaré algo: he sido jugadora de fútbol, desde bien pequeña no me perdía los partidos de los mejores, fui hincha de varios equipos, en la época de mayor fiebre fui del Superdepor a tope. Y, de repente, me aburrió, tremendamente, sin posibilidad de volver a interesarme por el tema hasta que las cosas vuelvan a la “normalidad”. Lo sé.
¿Por qué cuento esto? Porque lo mismo me está pasando con la política, la prensa tradicional y la economía.
Estoy harta de esa dicotomía izquierdas- derechas sin ningún razonamiento detrás. Parece que hay que posicionarse y sólo hay dos puntos en el gráfico. Me aburre enormemente pensar en plano. Y, os aseguro, no hay nada más destructivo que el aburrimiento.
No me creo nada de la prensa y, lo que es peor, ellos tampoco. Ni siquiera diré que manipulan, eso sería una buena noticia, simplemente no saben hacer su trabajo en gran parte de los casos. Uno lee un periódico para que le hagan la mejor selección de noticias y con el mejor análisis posible. Ya digo que últimamente estoy aburrida y despistada pero ¿qué pasa realmente con la ley de reproducción asistida? ¿qué es lo que finalmente se va a probar en educación? ¿qué pasó realmente con la policía, Bono y los manifestantes del PP? ¿qué está pasando en Irán y porqué Alemania cambia de chaqueta?…
En cuanto a la economía: sé lo que leo, con lo que une el problema anterior a la tradicional manipulación del poder que ejercen las fuerzas económicas. A ver,para el conjunto de los españoles, y no sólo desde el miope y cortoplacista punto de vista de la factura de fin de mes, que también, ¿cuál es la repercusión global de la Opa de Gas Natural- Endesa-…? El asunto está muy tranquilo ahora, supongo que estarán negociando y nos lo contarán cuando saquen el conejo de la chistera. Y será blanco, no lo dudéis.
No cabe duda, queridos lectores, de que si uno va a la Universidad debe aprovechar esos maravillosos años de juventud para aumentar su caudal cultural y su formación, en la más completa acepción de la palabra.
Yo lo hice. Sí, desde luego que sí. En mi Facultad las clases siempre empezaban tarde o estaban de huelga, por lo que me apuntaba – en primero, porque en el resto de cursos ya tenía peña para jugar al cabrón- a las clases de mis amigos.
Empecé yendo a clase de Cálculo y de Álgebra en Ingeniería con mi mejor amiga, pero uno de los profesores dijo: “Qué bien, este año sois cuatro chicas en clase”. Tuve que dejarlo o cambiar de sexo, se notaba demasiado.
Entonces opté por irme a la Facultad de Geografía e Historia con otro amigo. Al tercer día -lástima, con lo que yo estaba aprendiendo- pusieron un examen sorpresa que tuve que entregar con identidad falsa y poniendo cuidado de que mi nombre no coincidiese con el de nadie. Para no perjudicar a un inocente….
Por último, tuve la ocurrencia de irme a clase de Derecho Natural con otro amigo. Aquello -imposible localizarme entre unos 700 alumnos de primero- lo dejé por aburrimiento y por falta de sitio para sentarme: la gente cogía sitio con anticipación y yo siempre llego…¿tarde?.
Sí, aprendí mucho en la Universidad. En todos los aspectos de la vida. Otro día os cuento alguno aún más lúdico.
Hace tiempo que no veo una película tan llena de imaginación -y tenía que ser Tim Burton otra vez- y de colorido. No es opcional, al menos para los niños: deben verla.
Me recuerda al mundo de imaginación de Alicia en el País de las Maravillas, salvando las distancias.
Las “enseñanzas” son un poco naïf, pero, por lo mismo, básicas. Muestran el universo de niños “repelentes” que se convertirán en adultos intratables. Y sí, quizá ya se pueda saber desde niños hacia donde se dirige uno.
De la película hay que resaltar la excelente interpretación de Johnny Depp, tan histriónico como sólo él sabe serlo, en su interpretación de Willy Wonka.
Me gustaría abrir a partir de ahora la posibilidad de publicar cosas que hayáis escrito vosotros.
¿Quién no ha escrito un verso o un relato corto o se ha inventado una frase o un chiste o una reflexión filosófica sobre un tema?
Iré guardándolas en una página aparte. Si os apetece, ya sabéis, me las enviáis a alguna de mis direcciones de correo, por ejemplo con el formulario de contacto que teneis en el menú Páginas.
Prometo sacar también algún relato de los míos.
Recordad que este blog está bajo la licencia Creative Commons, con la particularidad de que se permite la reproducción de lo escrito siempre que se cite al autor y no exista ánimo de lucro.
No pensaba escribir sobre esto, pero me torció la intención leer “El Semanal” del próximo fin de semana.
Andaba estos días a vueltas con la situación de la desnutrición infantil que, según el informe de Unicef, tanto lastra el futuro. Leía el trabajo de emergencia que Acción contra el Hambre está llevando a cabo para paliar los efectos de la sequía en Etiopía. En medio de tanto desastre, resultó reconfortante leer en “Hablando de” la mejoría de las expectativas para Nigeria.
Y ante esas situaciones, como tan poco se puede hacer individualmente, había tomado la decisión – después de pedir permiso a mis socio- de apadrinar un niño a través de la Fundación Vicente Ferrer por cada “cliente estable” que incorporemos.
Uno siente que tan dramáticas y miserables circunstancias caen lejos y no sabes muy bien qué hacer con ellas. Son situaciones “dadas” – que hay que cambiar- en las que niños y mayores sufren las consecuencias del hambre y las guerras.
Pero ¿qué pasa cuando lees que en tu propio país, a tu lado, hay casi 5.000 niños víctimas del maltrato infantil?. Y esta cifra se ha casi duplicado en cuatro años…
Sí, en uno de los mejores países del mundo para vivir – id a dar una vuelta si no me creéis- nos preocupamos de crear leyes para multitud de problemas sociales, más o menos urgentes y en muchos casos con una profunda discusión ética detrás, pero no existe ni una sola ley que específicamente proteja a un menor de sus propios padres o cuidadores.
Hemos visto campañas, necesarias probablemente, para reducir los accidentes de tráfico o el fraude fiscal, mejorar el reciclado de residuos o reducir el riesgo de incendios, pero ¿habéis visto alguna, aparte de en los supermercados los carteles de alguna ONG, que denuncie el aumento del maltrato infantil? ¿érais conscientes de esa subida del 78%?.
¿Qué clase de sociedad estamos creando? No hay crimen peor que atentar contra tus propios hijos, pero apenas se denuncian casos porque lo “políticamente correcto” es no meterse en la vida de los demás. Eso se llama pasotismo, egoísmo y comodidad.
No debemos permitir que nadie, a nuestro lado, haga daño a un niño y el Gobierno debe legislar y generar herramientas para que los niños estén amparados (de amparar: favorecer y proteger).
He generado mi versión en PDF del diario 24 horas de El País – también por la curiosidad de ver cómo es este nuevo “gratuito”- y me ha saltado la noticia de que el café “no aumenta el riesgo de sufrir enfermedades coronarias”.
El café, si lo miran bien, seguro que baja la probabilidad. Al fin y al cabo, ¿hay algo que asociemos más con gratos y relajantes momentos que una olorosa y humeante taza de café en la mano?. Charlando apoyados en el poyete de la cocina en el “re- desayuno” del domingo o jugando al ajedrez en un café en una tarde lluviosa de invierno.
No lo sé, pero seguro que genera endorfinas, o colabora. Por eso, los cafeinómanos – según explica el estudio- hacen menos ejercicio (¿?): las endorfinas se generan con el olor y el sabor del café.
¿Cómo es vuestro café favorito? El mío de tueste natural, solo y sin azúcar.
¿Cuándo? Recién levantada después de una de mis noches de maldormir, en las dos circunstancias que ya he descrito, en una merienda de domingo de invierno metidos debajo de la mantita,… Después de una caminata bajo la lluvia nada mejor que una ducha calentita y una taza de café.
Actualización: Lo de la mantita me recordó una de esas magníficas imágenes que nos selecciona Fotomiradas.