La noche de San Juan es, ha sido de siempre, muy especial.
De niños cogiamos leña toda la tarde para poder hacer la mejor hoguera del barrio y las abuelas o las madres dejaban la bañera repleta de pétalos de rosa.
La magia estaba presente en la purificación a través del fuego y por el fuego, como la que acabo de hacer.
Venid a mi tierra a difrutar.
Noite meiga, noite de San Xoán.



