Una declaración de principios: soy una convencida de la necesidad de que las empresas ganen dinero, que al menos retribuya el riesgo que corren y la inversión. De hecho, me gusta ayudar a que lo consigan, creo que eso hace que todos vayamos mejor.
Y ahora, a lo que vamos. ¿Habeís leído las cifras de beneficios del sector bancario en el primer semestre? Según he leído, BBV y Santander baten récords y las Cajas también. No me parecen tan normales aumentos de resultados superiores al 20%. También -disculpadme que no enlace porque no sé dónde lo leí- los bancos que operan a través de internet han superado todas sus expectativas.
¿Esto es bueno para alguien? Pues sí, para los accionistas de los bancos, e incluso, de hacerse una buena gestión, podría serlo para aumentar la fortaleza de nuestros bancos en el exterior.
Dicho esto, la pregunta es ¿por qué ganan tanto dinero?. Si eliminamos las operaciones extraordinarias, la respuesta es clara: han mejorado el margen de intermediación, es decir, la diferencia entre lo que cobran por los préstamos, su activo, y lo que pagan por sus depósitos, pasivo para un banco.
¿Quién pierde? Pues los que más, los que tienen una hipoteca a tipo variable que teniendo las cuotas referenciadas al euríbor u otro indicador - lo advertimos aquí y aquí - habrán visto, de media, como sus mensualidades aumentaban unos 200 euros y también los pequeños ahorradores que tienen depósitos ven como se “hacen los remolones” para subir los tipos de interés a los que se les retribuyen sus ahorrillos.
Demasiados perjudicados, creo yo. Es lógico que esto ocurra en un escenario en el que suben los tipos de interés, y parece que aún van a seguir haciéndolo. Sinceramente espero que no se supere demasiado el 4%, viendo lo que ocurre en Estados Unidos. Aunque quizá es más un deseo al ver tanta familia endeudada a 30 años.



