Dicen que ayer no fue para tanto, y puede que no…en otro lugar.
A mi me impresionó. Di tú que vivo cerca del lugar donde se registraron las rachas de viento de 160 kilómetros por hora.
La cosa es que nunca había visto doblarse así árboles de veinte metros, ni volar elementos grandes y sólidos por encima de los cinco metros como si fuesen plumas de pájaro.
La sensación que deben de sentir las personas que de verdad están en medio de un huracán, y sin la protección de una buena casa, etc.
Pasé un poco de miedo, la naturaleza y su fuerza me sorprendieron. Entiendo más.



