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Pensando en el final del 2006, leo la columna de Paco Sánchez Ajuste de cuentas y me quedo con la frase “para optar a una esperanza de verdad, hace falta, antes, pagar con un balance valiente, sereno y profundo, único comienzo de cualquier solución“.
Me había prometido a mi misma hacer algo así, no tanto porque sea fin de año sino porque, en mi caso, es el momento de hacerlo. Pero es un ejercicio complicado y es fácil aplazarlo.
No voy a hacerlo aquí en este blog, en público, donde muchos que me conocéis venís de visita, entre otras cosas porque seguramente no sería sincero y porque además hay una cosa que se llama pudor, sí Almu, que no debe perderse.
Aún así, no quiero desaprovechar la oportunidad para pedir perdón a todos aquellos a los que haya molestado o hecho daño, creed que no he hecho nada con premeditación. Perdonad las flaquezas y las cobardías.
Y menos aún quiero desaprovechar el fin de año para desearos lo mejor para el 2007.
Volveré a hacer el rito del año pasado: escribir en un papel – dice mi madre que debe de ser naranja y como es mi color pues le hago caso- mis deseos más fuertes para el año próximo, cerrar ese papel y guardarlo hasta que acabe al año y abrirlo en ese momento. Esta noche abriré el del año pasado.
Aunque el 1 de Enero sea un día más detrás de otro, cojámoslo de disculpa para empezar a disfrutar de cada una de nuestras actividades diarias (como decía Fromm en su “Arte de amar”) y para poner entusiasmo en algo (como decía Russel en “La Conquista de la Felicidad”). Os prometo que haciendo eso seremos mucho más felices.
Y ahora como siempre, El Olivo os deja una poesía con los mejores deseos de todos los que lo componemos:
Ansía la transformación. Entusiásmate por la llama,
allí donde se te escapa una cosa que en la transformación se manifiesta;
ese espíritu fecundo en proyectos, que lo terrenal señorea,
nada ama tanto en el ímpetu de la figura como el punto de inflexión.
Lo que en lo inmóvil se cierra se halla ya petrificado;
¿se imagina seguro en el apagado gris de la roca?
Aguarda: lo más duro previene desde lejos la dureza.
¡Ay: el martillo ausente está ya dispuesto para caer!
Quien cual fuente se vierte, a ése el conocimiento le conoce;
y lo conduce arrobado a través de la serena creación,
que a veces se cierra por el principio y empieza por el fin.
Todo espacio dichoso es hijo o nieto de la separación,
por el que van atónitos. Y Dafnis transformada
quiere, desde que siente el laurel, que tú te vuelvas viento.
Rainer María Rilke. Sonetos a Orfeo
Ejem, espero haberlo escrito bien.
Ayer una amiga americana nos invitó a tomar un té navideño en su casa. Además de que ella es una de esas personas con las que siempre da gusto tratar -acogedora, amable y siempre sonriente-, me resulta apasionante cualquier acercamiento a una cultura o una forma de hacer diferentes.
La mesa estaba llena de fuentes y platos con todo tipo de pinchos salados y pasteles. Me llamó especialmente la atención una especie de “empanada” de queso azul, pera y nueces que estaba exquisita y, con la misma masa un baklava fantástico que yo era la primera vez en mi vida que probaba.
La anfitriona es una especialista en dulces, así que había brownie, tartas de frutas, de zanahoria….
¿Y para beber? Pues mucho té y una cosa que aquí en Galicia llamamos “sopas de caballo cansado” y que se ve que es típico alemán (nos informó una invitada): vino tinto caliente con azúcar, canela, clavo y otras especias intraducibles. Os aseguro que quita el frío.
¡La merienda resultó todo un éxito! Muchas gracias.
Desde hace ya unos años aprovechamos las vacaciones para tomar clases de cocina.
No aprendemos a hacer platos sofisticados sino esas recetas con las que mama hace que nos chupemos los dedos.
Esa carne asada jugosita y con patatitas redondas, ese besugo al horno con limón, cebolla en rodajas y patatas panadera, las mejores almejas a la marinera del mundo o la sopa de pescado que vamos a preparar este viernes.
Como dice ella, acabaremos poniendo un restaurante.
Con la colaboración de Lu.
A todos.
A los católicos y a los musulmanes, a los oriundos y a los inmigrantes, a los de izquierdas y a los de derechas, a los hombres y a las mujeres…
A todos vosotros os deseamos desde El Olivo que tengáis Paz y Amor.
No es una frase hecha. Os deseamos la Paz de espíritu necesaria para disfrutar de todas las cosas buenas que os pasan, de cada uno de esos pequeños momentos que la vida nos va ofreciendo y que, con nuestro ajetreo interior, se nos escapan sin sentir.
Os deseamos Amor. Amor de vuestra familia, de vuestros amigos, de la gente que os rodea. Y sonrisas, muchas sonrisas a vuestro alrededor.
Letrilla de la Virgen María esperando la Navidad
Cuando venga, ay, yo no sé con qué le envolveré yo, con qué.
Ay, dímelo tú, la luna,
cuando en tus brazos de hechizo
tomas al roble macizo
y le acunas en tu cuna.
Dímelo, que no lo sé, con qué le tocaré yo, con qué.
Ay, dímelo tú, la brisa
que con tus besos tan leves
la hoja más alta remueves,
peinas la pluma más lisa.
Dímelo y no lo diré con qué le besaré yo, con qué.
[Gerardo Diego]
Esto da para ponerse cursi. Cada uno tiene sus manías.
Nota de Marcos (4:00 24-12-2006): He cambiado la imagen de cabecera. ¡Felices fiestas!
Uno de los problemas con los que hay que lidiar en un blog es con el Spam en los comentarios. El Olivo no podía ser la excepción. Los spammers la han tomado con nosotros y estan publicando mensajes de spam a tanta velocidad que colapsan el servidor.
Seguramente os pregunteis dónde están esos mensajes de spam. Los mensajes son filtrados por Akismet y por eso nos los veis. Akismet los filtra y desde el panel de administración se borran, así que que por eso nunca se llegan a ver. Ese no es el problema.
El problema es que las maquinas de los spammers son robots, programas automatizados que publican a velocidades endiabladas, hasta el punto de que tumban a un servidor, que no se ve capaz de admitir tantos mensajes por segundo. Akismet no puede solucionar ese problema.
Estamos intentando solucionarlo. Mientras, los comentarios están deshabilitados. Pronto volverán a estar activos. Desde El Olivo lamentamos las molestias y agradecemos vuestra comprensión.
Actualización (19-12-2006 17:14) : Ya vuelven a estar disponibles los comentarios.
Actualización (20-12-2006 12:00): No sé si han intentado Vds., pacientes visitantes de El Olivo, publicar algún comentario. Si es así, habrán descubierto que generaba un error. Ya está corregido. Cuando publiqué la actualización anterior, comprobé que funcionaba, pero posteriormente hice una mejora que, curiosamente, fue una peora, porque generó ese error… y no lo comprobé. Lamentamos una vez más las molestias. Ahora sí que si.
y algunos también para todos.
Están a punto de empezar las vacaciones de invierno. Si llueve y hace frío, no desesperes, se lo pueden pasar muy bien con algunas de estas páginas que voy a recomendarte -puede que hasta tú te lo pases bien- y además seguro que aprenden algo.
Una de mis favoritas es Pequenet. Si pinchas en juegos, verás que hay un montón (mi favorito es el de los Monstruos) y también trabalenguas, canciones, chistes… Dejadles que exploren sin miedo.
Otra de las que molan es Orisinal. La estética está muy cuidada y son casi 60 juegos. Claro, hay de todo: movidos, lentos, de cazar, saltar ranas… Mirad lo que os puede pasar si le cantáis una serenata a vuestra chica.
Y acabaré esta primera entrega con una página apropiada para la época, llena de Villancicos. La letra y la música por separado para que hagan karaoke, es decir, para que canten a voz en grito. Yo me apunto. De hecho ahora mismo, mientras escribo estoy con el “Ande ande la marimorena”.
Creo haberos contado que durante dos años conviví con una chilena. Ella tenía una beca de estudios que le había concedido el Gobierno, el de Pinochet.
Dos cosas se me quedaron grabadas de esa época: ella no hablaba mal de Pinochet, a pesar de que su familia había sido perseguida por ser cercana a Allende, quizá por agradecimiento por la beca y, por otra parte, lamentaba muchísimo que la imagen de su país fuese tan negativa, que los medios españoles se centrasen sólo en la política.
Porque era mi amiga y por consolarla ya que estaba tan lejos de casa, le preguntaba mucho por los paisajes y la cultura chilenos. Obvié la política por no molestarla y, desde entonces, hablo de la belleza de Torres del Paine, de los vientos que azotan Punta Arenas, de las bromas a los Pascuenses…
Pero esta vez, me saltaré la norma.
Pinochet ha muerto. No he sufrido ninguno de sus crímenes en mi familia ni en alguien cercano, así pues, hablo sin la pasión de lo personal.
Me hubiera gustado que lo hubiesen juzgado y condenado. No se trata de que un dictador responsable de miles de desapariciones muera, como aquí Franco, o no en la cama. Se trata de que debiera ser la justicia igual para todos y, sin embargo, Pinochet se ha muerto sin que esa justicia actúe.
Dicen que Garzón que si es un juez estrella, que si busca notoriedad… no lo sé, pero le agradezco el intento de poner a Pinochet ante la ley, como a todos nosotros, a pesar de los muchos gobernantes que han luchado para parar ese proceso.
¿Corporativismo de gobernante? Pues más miedo me da.
Lo siento, no hay odio hacia nadie, pero lamento mucho que no le hayan juzgado por todos sus supuestos crímenes. Todos nos merecíamos que se hubiese hecho de otra forma.
Y las hay de muchos tipos: agarradas, secas, carrasposas, persistentes… Llegan a principios de invierno, con los catarros y se quedan hasta que se acaba el frío.
Pero aquí está el Olivo y sus consejos de botica de la abuela. Ahí van.
Si no quieres pillarte un catarro, la mejor prevención es la vitamina C -lo mejor una planta que se llama Acerola- y no mojarse o enfriarse los pies, bajo ningún concepto.
Si ya lo tienes, para respirar mejor el vapor de una cocedura de eucalipto y agua con sal para la nariz. Pones una cacerola con agua a hervir y cuando ya esté en ello, le pones hojas de eucalipto y las dejas cocer unos minutos. Respiras eso al lado de tu cabecera mientras duermes.
Dice un amiguete que el catarro se lleva mejor con “friegas de unto vivo”, un poco bruto pero seguro que funciona.
Y mi consejo estrella, para la tos, cuando lo has intentado todo, no te deja dormir, ni al vecino del primero, pica una cebolla en arandelitas en un plato y ponla a la cabecera de tu cama. Es infalible. Ya me lo contarás.
Así me ha llamado Beatriz. Y puede que esa sea mi vocación, por qué no. Pero, querida Beatriz, todas las monedas tienen cara y cruz. En “mi” filosofía no existe separado lo bueno de lo malo, ni siquiera tienen independencia mínima. Aceptarlo es parte de lo que lo hace más fácil.
Mira, soy de esa gente que no para. Hoy son las dos de la madrugada y dentro de cinco horas me habré levantado y estaré en marcha. Hago muchas cosas y, por suerte, con gusto. Disfruto.
Ahora, voy a contarte la cruz.
Al agotamiento “normal” físico o mental he llegado con frecuencia. Pero puedo sobrepasarlo. Este sábado por la tarde noche me sentía mal, me dolían los huesos, la cabeza, tenía ganas de vomitar, empezó a subir la fiebre y me notaba escalofriada.
No estaba enferma. Es mi cuerpo, su reacción, cuando empieza a llegar la extenuación.
Ahora ya me lo sé. Conseguí meterme pronto en la cama, no cené y dormí un poco más de lo normal y conseguí frenar los síntomas pero, en ocasiones, me ha subido la fiebre hasta delirar y levantarme empapada en sudor.
Sé que debo pagar ese peaje y acepto esa resistencia de mi cuerpo como una ventaja que hace que me ponga límites y mi mente no llegue tan lejos.
Hacedora, bonita palabra.
Queridos amigos, la semana que viene dejaré de pertenecer, al menos en gran parte, a esa gran Corporación para ser una Vodafone más.
Lamento tener que decir que después de seis meses de correos electrónicos y llamadas, mi ex compañía favorita no me ha correspondido. Nadie, absolutamente nadie, se ha dignado a venir y ver, a comprobar que no hace falta ni inversión ni poste para que el ADSL llegue a mi casa. Y eso que les han dejado prejubilar a media plantilla porque les sobra gente…
Leo que el Gobierno, otra gran institución, va a subvencionar el acceso a la banda ancha, a las autopistas de la información, etc, etc… Odio profundamente las subvenciones. Que le den a la gente el dinero, que ya sabe en qué gastarlo. Que haya competencia real y a todos nos bajarán las tarifas.
En fin, que como los de Vodafone tienen cobertura 3G, dicen, porque vivo a menos de un kilómetro de un polígono industrial (no estoy en medio de la nada) y me cobran lo mismo que Telefónica por ir a una velocidad unas 100 veces superior en promedio con ese bonito módem USB, pues eso, que harta de las rémoras que tienen obligación de dar servicio universal, me paso a los ingleses, que, a ver si hay suerte y la Gran Corporación tarda un poco en comprarlos – que ya se oía por ahí- y me dejan disfrutar de poder trabajar en mi casa.
¡Qué viva la madre superiora (la competencia)!
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