Ya está ahí, a las puertas, el veranito. Cada año hago el propósito de hacer o aprender algo nuevo.
El año pasado fue un curso de vela. ¡Qué divertido! Y la de nudos que aprendimos. Yo ya sé hacer un As de Guía.
Este año toca patinaje y quizá, si encuentro una buena alternativa, una semanita de montar a caballo. También nos gustaría hacernos algún curso de inglés divertido, para refrescar. A ver si encontramos algo. Tengo que decidirme ya, que me pilla el toro.
Todo sea por evitar dedicar demasiadas horas a descifrar el nuevo plan contable y las normas internacionales de contabilidad (que me perdonan mis colegas , pero ¡qué aburrimiento!).
La cosa es seguir aprendiendo, y a ser posible cosas nuevas o para las que no tenemos habilidades especiales. Eso hace que uno sea cada vez más flexible, más humilde y más abierto. Si te enfrentas a tus miedos, a lo desconocido, cada vez tienes menos miedo y eres más fuerte. Espero….



