Agradecimiento
Estaba leyendo en el periódico una historia de un preso que salvó a un niño de morir ahogado y de cómo la familia del niño, en agradecimiento, se movió e hizo gestiones hasta con el presidente de la Comunidad para que le diesen la condicional. Y lo han conseguido.
Es una bonita historia que además me recuerda tres cosas que no se deben de olvidar:
Que dentro de todos nosotros está el bien y el mal, que, como decía Gibrán Jalil Gibrán, cada uno es capaz de lo mejor y de lo peor. Sí, tú y yo también somos capaces de lo peor, no lo dudes. Y de lo mejor, claro.
Que el agradecimiento es importantísimo, que es un buen sentimiento que, junto con la admiración, mueve montañas.
Que cuando uno hace algo bueno, se lo reconozcan o no, la buena acción le dignifica y antes o después se recogen los frutos. Lo que le da a esta historia ese aire de cuento de hadas es que se recojan tan de inmediato, la vida no suele ser así, pero eso no hace que deje de ser verdad que quien siembra, recoge.
Me enternecen las palabras del preso refiriéndose al niño: “Lo salvé, pero él también me salvó a mi”




[...] La pornografía, la pedofilia, los abusos a menores me dan asco y me estremecen. Creo que como dice Gibrán Jalil Gibrán, dentro de nosotros, de todos, está la capacidad para lo mejor y para lo peor. Hay extremos, como [...]