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Periodismo?

Parece que los periodistas de verdad tienen muchas dudas de que la nueva forma de tratar al “famoseo” sea realmente periodismo.

Expansión se hace eco hoy del éxito de TMZ.com con nueve millones de usuarios al mes, cuya clave consiste en dar casi online noticias de famosos, da igual que sea la uña rota de Paris Hilton. Lo que está claro es que debe de ser un buen negocio porque su redacción es de 25 personas y se nutren en gran parte del “periodismo callejero”, como ya venían haciendo otros medios similares con mucho éxito como Gawker (más selecto, público. clase media-alta de Manhattan).

Lo que más me llama la atención es, por una parte, la cantidad de comentarios de cada noticia. Algunas hasta más de 500!!!!. No sé cuál es su proporción de comentarios/ entradas pero es impresionante. Como lo es que haya tanta gente interesada en la vida de otros, pero eso es otro tema.

Por otra parte, sorprende el cinismo de los medios tradicionales, tan críticos con los estos nuevos medios,  que harían cualquier cosa por vender- promociones de cuchillos, venta en bloque ficticia,etc-  y que, además, nos manipulan constantemente, tanto por lo que publican como, aún en mayor medida, por lo que ignoran. ¿A quién no se le ocurren 10 noticias que debieran seguirse y no se hace? Revisad las hemerotecas y veréis todo lo que desaparece.

Un día de estos, con tiempo, lo hago.

Zattoo

Así han bautizado a una de las modalidades de tele en Internet que han presentado estos días. Algo ya había leído en El Navegante, pero hoy directamente me he descargado el software de la página de Zattoo y lo he estado probando.

Aunque sigo pensando que la forma de ver la tele es distinta, quién dice que el aparato de televisión no va a poder ser un poco más listo que hasta ahora y podremos “bajarnos los canales” por este sistema. Hummm… esta forma de distribución – streaming- empieza a ser tan eficiente que sin duda va  acompetir con otras como el cable o la TDT. Hoy he comprobado que tarda menos de dos minutos en cambiar de canal y que el retardo respecto del canal de tv “normal” es de unos segundos.

Hay pocos canales aún en castellano, me he quedado decepcionada al no tener canales de viajes o la MTV, pero esto aún es casi una prueba.

La cosa es: cada vez hay más competencia en la distribución de contenidos que hace menos rentables las nuevas iniciativas sobre todo si son “minifundistas”, pero ¿quién está creando de verdad nuevos conteidos adaptados a estos canales? ¿quién nos ayuda a seleccionar en esta borrachera de oferta?

Animaos a bajar Zattoo y probad. Es un pequeño atisbo de futuro. Es sencillo: yo he podido hacerlo….

Siete del siete del siete

Pensé en escribir siete noticias del año, siete prohibiciones que odio, siete libros que adoro, siete pelis buenísimas, siete canciones emblemáticas….

Al final escogí algo muy personal: siete cosas, gestos, que vienen a mi cuando los necesito. Que me hacen sonreir, que me reconfortan, que son talismanes.

  1. Tu risa, tu sonrisa.
  2. El olor y el tacto de tu piel.
  3. El atardecer en la playa. O el amanecer.
  4. El sonido y el brillo del mar en la noche.
  5. Sus abrazos.
  6. El olivo, tan bonito que está ahora.
  7. Sus ojos cuando me miran.

 No seáis así, animaos con los vuestros.

…lo que no tiene es remedio

Esta noche hablábamos de Serrat. Cuánto he cantado esta canción….y me he quedado para siempre con alguna de sus frases.

Sinceramente Tuyo

No escojas solo una parte,
tómame como me doy,
entero y tal como soy,
no vayas a equivocarte.

Soy sinceramente tuyo,
pero no quiero, mi amor,
ir de visita por tu vida,
vestido pare la ocasión.
Preferiría con el tiempo
reconocerme sin rubor.

Cuéntale a tu Corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto.
Del derecho y del reves,
uno solo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio.

Y no es prudente ir camuflado
eternamente por ahí
ni por estar junto a ti
ni para ir a ningún lado.

No me pidas que no piense
en voz alta por mi bien,
ni que me suba a un taburete
si quieres, probare a crecer.
es insufrible ver que lloras
y yo no tengo nada que hacer.

Cuéntale a tu Corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto.
Del derecho y del reves,
uno solo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio.

Alegría

Tengo la espalda totalmente rota, así que estoy de poco escribir.

Aún así, ha sido un gran día, especialmente para algunos amigos, así que os dejo un poema, probablemente mi favorito de Alegría de José Hierro:

    RESPUESTA

Quisiera que tú me entendieras a mí sin palabras.
Sin palabras hablarte, lo mismo que se habla mi gente.
Que tú me entendieras a mí sin palabras
como entiendo yo al mar o a la brisa enredada en un álamo verde.

Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte,
Hace ya mucho tiempo aprendí hondas razones que tú no comprendes.
Revelarlas quisiera, poniendo en mis ojos el sol invisible,
la pasión con que dora la tierra sus frutos calientes.

Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte.
Siento arder una loca alegría en la luz que me envuelve.
Yo quisiera que tú la sintieras también inundándote el alma,
yo quisiera que a ti, en lo más hondo, también te quemase y te hiriese.
Criatura también de alegría quisiera que fueras,
criatura que llega por fin a vencer la tristeza y la muerte.

Si ahora yo te dijera que había que andar por ciudades perdidas
y llorar en sus calles oscuras sintiéndose débil,
y cantar bajo un árbol de estío tus sueños oscuros,
y sentirte hecho de aire y de nube y de hierba muy verde…

Si ahora yo te dijera
que es tu vida esa roca en que rompe la ola,
la flor misma que vibra y se llena de azul bajo el claro nordeste,
aquel hombre que va por el campo nocturno llevando una antorcha,
aquel niño que azota la mar con su mano inocente…

Si yo te dijera estas cosas, amigo,
¿qué fuego pondría en mi boca, qué hierro candente,
qué olores, colores, sabores, contactos, sonidos?
Y ¿cómo saber si me entiendes?
¿Cómo entrar en tu alma rompiendo sus hielos?
¿Cómo hacerte sentir para siempre vencida la muerte?
¿Cómo ahondar en tu invierno, llevar a tu noche la luna,
poner en tu oscura tristeza la lumbre celeste?

Sin palabras, amigo; tenía que ser sin palabras como tú me entendieses.

Por todos los que aún nos emocionamos, por los que somos capaces de llorar de alegría. Y por ellos: la gente buena.

Formularios

Desde hace unas semanas debo de estar más despistada que nunca que ni un sólo día libro sin hacer una de las mías (desde un golpe con el coche, hasta perder los tickets del parking, pasando por dejarme unos pendientes que iba a recoger en la tienda o las llaves dentro de casa….).

La gente como yo odia con toda su alma algunas de esas cosas cuadriculadas y perfectamente reglamentadas, entre ellas, sí,…los formularios.

Siempre les he tenido aversión absoluta, pero por mi trabajo he tenido que enfrentarme a ellos una y otra vez. La última esta mañana.

Me propuse vencerme a mi misma y bajarme el modelo 190 (resumen anual de retenciones) y cubrirlo. Ya, ya sé que voy seis meses tarde pero diré en mi descargo que creía que se había hecho y me enteré de que no por una de esas cartas de Hacienda, que somos todos, que te dejan temblando. Realmente una de las escasas formas de convencerme para afrontar lo que sigue.

Me pasé varias horas entre, lean y averigüen qué quiero decir con este jeroglífico, las siguientes operaciones:

Busqué en Google Modelo 190. Sale uno de la Agencia Tributaria que no funciona, creo, pero dada mi torpeza con estas cosas, estuve media hora buscando “el botón”.

Por fin fui a la página de Hacienda, y el 190 está en el epígrafe de particulares y profesionales independientes, yo, pobre de mi, como era para una SL busqué primero en empresas.

No os voy a contar mis desdichas para bajarme la máquina Java, el programa de ayuda y el susodicho modelo, pero ¡no menos de dos horas!. Sí, lo sé, soy un p*** usuario, no sé qué es una máquina Java.

Me puse diligente y triunfante a cubrirlo. Descubrí que mi intuición y ese modelo está absolutamente peleados. Caí temporalmente en el desánimo pero conseguí recuperar la motivación viendo la cartita de Hacienda.

Cuando conseguí terminar, con toda la familia muerta de hambre esperando, resulta que daba error un asunto del año de “devengo de las cantidades percibidas”. Después de 25 imprecaciones hacia mi misma del estilo “cómo puedes haberte equivocado así” y medio diccionario de tacos, conclui que el problema era del programa, lo engañé y conseguí imprimir.

Os diré una cosa: ¡esto no se nos hace a las pobres personas desatre como yo!!!!!. Tendré que hacer terapia para superar esto.

Sueños

Hay muchos tipos de sueños. Los más ni los recordamos al día siguiente al despertarnos.

Hay sueños agradables, sin significado aparente. Supongo que son higiénicos, necesarios. Pero hay otros dos tipos de sueños que, bueno, ya dan más que contar:

Por una parte están las pesadillas, que en los niños pequeños – de unos dos o tres años- se convierten a veces en terrores nocturnos que les angustian. Conozco a un nene que está ahora en esa fase. No le envidio. Recuerdo los míos muy bien.

Por otro lado, están los sueños premonitorios. Y que nadie me diga que no existen, que tienen fundamento en la percepción del subconsciente y blablabla, porque sé de muy buena tinta que no. No tengo explicación racional. La mente es una gran desconocida. Pero que sepáis que agobian casi tanto como las pesadillas.

Aún así, bendito sea poder soñar! Y sino que me lo digan a mi esta temporada…que a pesar de aplicar el Método Estivill, que puedo probar que funciona estupendamente para los bebés, nada de nada.

Planificación

A estas horas del domingo, ya lunes, suelo hacer mi “planificación” de la semana. Debe de ser deformación profesional o, como dice mi madre, necesidad.

La cosa es como sigue:

Hago listas. La de cosas de trabajo (reunión del martes, del miércoles,etc…) la de cosas de casa y personales (empiezan las rebajas….y yo que odio las compras) y la de llamadas y citas. Como siempre las escribo en un papel cualquiera que dejo en el fondo de alguno de mis bolsos, perfectamente arrugado (es como lo de las chuletas, si las haces ya no necesitas usarlas), por lo que cada semana hago una nueva. Esto, que podría parecer un alarde de organización, se convierte en un: ufff, aún no lo hice? pero que era aquello que me dijo R que tenía que hacer? me lo dijo el viernes a la una al salir de la reunión, pero…qué era.

Después de ejercitar la memoria con este despropósito, intento colocar todas las tareas en orden de prioridades en un calendario. Si el miércoles voy a Coruña, aprovecho para hacer tal y cual, si el lunes no tengo reuniones podré redactar ese informe rollo, etc…Yo misma me doy cuenta de que estoy siendo muy muy optimista y que es tan incumplible como el buen tiempo en el verano gallego.

Es decir, parto de una ficción. Es la historia de mi vida. Eso sí, el humor que no falte.

Por último me digo: qué es lo básico? lo irrenunciable? lo que no puedo mover? Lo marco con colorines.

No tengo paciencia hoy para contaros todo eso, pero os prometo que lo único que voy a remarcar es la cita con mi fisioterapeuta del miércoles. Se ha convertido en prioridad uno.

Buenas noches.

(Referente al post anterior: de todos mis queridos lectores-visitantes, ¿ninguno va a dejarme una pequeña historia de su infancia?)

La camioneta

Me preguntó si había ido alguna vez en camión o en camioneta. Respondí “Sí, claro” pero tuve que detenerme a pensar cuándo.

 

Y de repente, de no se sabe dónde, surgió aquel recuerdo.

 

La vida eran tardes de verano llenas de sol, de playa y de campo. Los niños se pasaban la vida jugando en la arena y al atardecer subían caminando por la cuesta pedregosa hasta la carretera. Llenaban los cubos de playa de moras todavía rojas que no se comían. Siempre alguno decía: “coged las altas, que las de abajo están meadas”. Y aquella era la contraseña, el indicador de que ya las madres estaban lejos, exhaustas por la cuesta, agotadas por intentar no perderlos de vista.

 

Empezaba la aventura. Imaginaban ser un equipo de exploradores que atravesaba la selva, o una tripulación pirata en busca de un tesoro escondido en el otro extremo de la isla donde acababan de desembarcar, o una pandilla de niños escapados de un internado que buscaban una feria para pasar la tarde….

 

Aceleraban el paso en su afán por prolongar aún más la diversión. Las madres se quedaban atrás, pequeñitas ya, con las bolsas vacías de la merienda.

 

De lejos se la veía acercarse, beige y destartalada. Pasaba de largo pitando alegremente para recoger a las rezagadas y sus bolsas. Pronto, se paraba a su lado, y los seis niños se subían a la parte de atrás, sentándose en el suelo para no traquetear tanto, con las piernas cruzadas “como los indios” y con las cabezas lo más juntas posible, en un conciliábulo interminable. Planeando la siguiente aventura.

 

Los habituales eran tres chicos y tres chicas, aunque los mayores consideraban que eran cinco y una “mascota”. Y es que el peque, Nacho, tendría unos cinco años, pero se había convertido en indispensable para la pandilla por su alegría y su arrojo.

 

Apenas paraba la camioneta, bajaban por orden y con la agilidad de un comando y antes de que siquiera pudiesen preguntarles adonde iban, ya habían montado en sus bicis y se alejaban a toda prisa. Aquellas BH parecían más bien caballos pura sangre con nombres que expresaban su carácter: Rayo, Trueno, Tormenta,….y “Rebámpalago”, que era el de Nacho, claro.

 

La ruta estaba planeada de antemano: se metían por dos o tres senderos estrechos para despistar pero acababan al lado de las plantas de tomates o de las de guisantes que ya estaban altas a finales de verano, y allí organizaban el puesto de mando para centralizar las siguientes operaciones o, dependiendo del día, contaban historias de miedo mientras desenvainaban los guisantes y se los comían crudos y tiernos.

 

El anochecer les pillaba buscando tesoros.

 

Me gustaría que me dejárais alguna anécdota o recuerdo de vuestra infancia, aunque sea breve y cambiando vuestro nombre.