Beckett
Este verano, cuando recalamos en Cherbourg, también nos tropezamos a Samuel Beckett. Parece que la estancia en Normandía marcó mucho al escritor irlandés.
Le estudié hace años cuando hice Francés en la Escuela de Idiomas y entre los libros que me tocó leer y que aún conservo estaba En attendant Godot (Esperando a Godot) que es una obra de teatro que recuerdo calificaban como “teatro del absurdo”.
Básicamente son dos vagabundos, Vladimir y Estragon, que “están” en el escenario. Como si no fueran actores con un papel escrito para ellos, sólo intentan demostrar lo que significa “estar ahí”, el vacío existencial de vivir.
Beckett recibió el premio Nobel de Literatura.
Un autor para ser leído, una obra muy profunda, no os dejará indiferentes.





