Libros, libros, libros…
Esta mañana me “escapé” un ratito a una librería, de las pocas que quedan en que hay un librero que sabe donde están las cosas, quién escribió qué o si han reeditado alguno de tus favoritos.
Cuál fue mi sorpresa al encontrarme precisamente con eso: una reedición muy esperada, la de Cristina, hija de Lavrans, de Sigrid Undset. Cuando leí este libro ya os hablé de él, pero era imposible encontrarlo y tuve que devolver sus tres maravillosos volúmenes. Ahora está editado por la editorial Encuentro en una colección que se llama Básicos. Es una edición de bolsillo en un sólo volumen, más fea e inmanejable con sus más de mil doscientas y pico páginas en un sólo tomo. Pero lo he comprado, claro.
Y he encargado la Reina Margot, de Dumas, que me lo había regalado una buena amiga que lo buscó por todas partes pero que resultó tener más de cuarenta páginas del Conde de Montecristo en el medio y me apetece leerlo entero aunque esta reedición, de Cátedra, es más sosita también.
Pero como no puedo entrar en una librería y comprarme un sólo libro- lo conseguí en Amsterdam, en sus maravillosas librerías, porque no hubiera entendido nada en holandés- aproveché para llevarme Retrato de una dama, de Henry James. Me gustó mucho Una vuelta de tuerca, y este otro estaba en mis listas de comprables desde hace mucho.
De paso me llevé otro de Capote y uno de teatro infantil.
Y para colmo, esta semana me han regalado Siddhartha, que no era mío. Y no se me podía regalar nada mejor.
Me voy a leer.




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