Ayer me pasaron muchas cosas buenas para un solo día. Sentí cerca a gente querida que por diferentes motivos estaba lejos: tú me abrazaste, tú me llamaste, tú me hiciste participar de tus planes, tú, que siempre estás ahí, fuiste tan alegre y paciente como siempre.
Quizá eso me hizo recordar esos años en los que podíamos estar físicamente juntos -los que conocía entonces- y añoré volver a reir con vosotros calle arriba y abajo, con la despreocupación de la juventud recién estrenada. Os eché de menos. Y por eso este viernes voy a poner una de nuestras canciones emblemáticas de esa época. Oidla.
Stay, de Jackson Browne.
Os quiero, siempre, pase lo que pase. ¿Lo sabéis, verdad?



