Ya sé que es domingo y toca poesía, pero hoy vuelvo a sentir la necesidad de tranquilizarme- tengo todo el cuerpo en una contractura grande-, dejarme fluir, y vuelvo al Tao de Lao Zi, que tan bien me sienta:
Prescinde de la sabiduría, abandona la inteligencia;
el pueblo se verá cien veces más beneficiado.
Prescinde de la humanidad, abandona la justicia;
el pueblo recobrará la piedad filial y el amor paternal.
Prescinde de la maña, abandona la ganancia;
ladrones y bandidos desaparecerán.
Estos tres consejos son de insuficiente enseñanza,
por eso añado:
manifiesta simplicidad, abriga integridad;
reduce tus intereses, disminuye tus deseos.
Buenas noches.



