He consultado al I Ching sobre el rumbo de una parte de mi vida -en la web de Mi Sabueso- y me ha respondido con el hexagrama Kên (La Montaña) .
El I Ching es una antiquísima forma de adivinación china que se basa en un libro que explica los hexagramas, que a su vez se forman con el lanzamiento de monedas e intentan aconsejar sobre el tema consultado. En la web a la que os hago referencia podréis hacerlo “virtualmente” (que es más cómodo desde luego). Hace tiempo que me leí el libro completo y más que nada encuentro un montón de buenos consejos aplicables a muchísimas situaciones.
A mi me ha salido Kên, que dice:
Nada se mueve. La posición se mantiene. La espalda está a plomo. Los ojos enfocados “dentro – afuera”. La lengua silenciada reposando sobre el paladar. La más alta forma de arrobamiento.
Este hexagrama simboliza la tranquilidad de la mente, indicando que para tener buena fortuna debemos primero alcanzar nuestro equilibrio y paz mental. En la pregunta y en la requisición (que supuestamente se le hace al I Chin) sobre guía espiritual, el oráculo te responde con paz mental. Controla tus movimientos primero. Los deseos no pueden ser dominados por la fuerza. Reduce tu angustia y tu ansiedad y los buenos resultados vendrán. El silencio es mejor que los balbuceos sin sentido. El necio será su propio informante. Las deudas serán rápidamente cubiertas sin presión. Trata a tus socios de una manera leal. Resiste el desafío. El logro pleno se obtendrá como resultado del normal curso de los eventos. Deja que tus negocios sigan su curso. Ya vendrán beneficios. La presión demorará el éxito. Es innecesaria. Incluso, la más sutil persuasión. Sé honesto y sincero. Quédate en tu casa. Allí encontrarás la más grande felicidad.
Me parecen buenos consejos. Así que un sábado lluvioso en casita, después de una sesión de Spa genial. Todo muy Zen.



