Vamos a dejar claro que no soy ninguna experta en esto, así que sólo es una opinión poco autorizada.
No voy a entrar en la discrepancia de si nos mienten unos u otros científicos. Para mi hay una verdad evidente sin que me la cuente nadie: esto que le estamos haciendo al planeta no puede ser bueno.
Reconozco abiertamente que cuando le dieron el Nobel a Al Gore me pareció oportunista y “sospechoso”. Hoy que se lo han entregado pienso un poco diferente. He visto completo su vídeo de “Una verdad Incómoda” (os dejo el enlace a un thriller que no es fácil encontrarlo entero pero os lo presto si queréis verlo) y me ha impresionado la fuerza de los datos y de los argumentos que maneja. Su poder es un arma de doble filo, pero usado en la dirección correcta podría ayudar. Al menos ayer pedía que Estados Unidos y China se pusiesen las pilas en la cumbre de Bali. Menos da una piedra.
Porque EE.UU. y Canadá se negaban a firmar una reducción de la emisiones. Pero no seamos cínicos, porque muy positivos los españoles en Bali, con muy buen rollo y todo eso, pero somos los que más hemos incumplido Kioto.
Y es que detener este proceso, como dice Al Gore, va a suponernos sacrificios, por eso la realidad ambiental va por un lado y las decisiones políticas por otro. Mientras el cuerpo aguante…



