No ha existido nunca duda alguna acerca de que, en determinadas circunstancias, la emoción perturba el razonamiento….Como resultado, solemos concebir las emociones como una facultad mental supernumeraria, un acompañamiento ordenado por la naturaleza, que nosotros no hemos solicitado, a nuestro pensamiento racional. Si la emoción es placentera, la disfrutamos como si fuera un lujo; si es dolorosa la padecemos como una intrusión inoportuna. En cualquier caso, nos aconsejaría el sabio, debemos experimentar emociones y sentimientos sólo en cantidades sensatas. hemos de ser razonables.
…lo que el relato tradicional no dice…: la reducción de las emociones puede constituir una causa igualmente importante de comportamiento irracional.
Este texto, un poco recortado, procede de un excelente libro “El error de Descartes” de Antonio Damasio.
¿Qué opináis? ¿qué papel juegan las emociones en la toma racional de decisiones?



