Felicidad.es
Hace ya dos años y medio, abrí la sección “Endorfinas” con una frase de Bertrand Russell en “La conquista de la Felicidad”:
A la gente le cuesta admirar por miedo a equivocarse, y le cuesta trabajo querer, por temor a que le haga sufrir la persona elegida o la censura de los demás. Se predica la cautela en nombre de la moralidad y de la sabiduría, y el resultado es que la generosidad y la aventura se descorazonan.
Adoro a Russell, pero no es el único que me ha guiado en mi tortuosos camino hacia la Felicidad, si es que así puede llamarse.
La razón puede ayudar, pero es el sentimiento, la poesía de la vida, la que te lleva en volandas, como esta Dedicatoria Final de Gabriel Celaya:
Pero tú existes ahí. A mi lado. ¡Tan cerca!
Muerdes una manzana. Y la manzana existe.
Te enfadas. Te ríes. Estás existiendo.
Y abres tanto los ojos que matas en mí el miedo,
y me das la manzana mordida que muerdo.
¡Tan real es lo que vivo, tan falso lo que pienso
que -¡basta!- te beso!
¡Y al diablo los versos,
y Don Uno, San Equis, y el Ene más Cero!
Estoy vivo todavía gracias a tu amor, mi amor,
y aunque sea un disparate todo existe porque existes,
y si irradias, no hay vacío, ni hay razón para el suicidio,
ni lógica consecuencia. Porque vivo en ti, me vivo,
y otra vez, gracias a ti, vuelvo a sentirme niño.




Yo también me animo, que es fin de semana.
” Respiro vida en tus ojos,
un bravo mar me refresca con olas
que despojan sus enojos
estallando en tormenta mis antojos
con vaivén de carambolas.
¡Ay, dama de mis lamentos¡
Que en tu mirar veo cielos de poesía
recubriendo mis momentos
en gloria por gozar con los eventos
impregnados de ambrosía.
¡Celestes ojos de mi alma…!
Con tus brillos consuelas mi locura
que bebe a sobos con calma
las aguas cristalinas de tu palma
en ritos de noche oscura.
Esencia azul de universo
que vas tendiendo puentes sobre cauces
donde fluye como en verso
el río de tu amor que agoniza inmerso
junto a los llorosos sauces.”
De mi colección “Abismo” (2006) e inspirado por los azules ojos de mi amiga Valentina. Inolvidables.
Besos, muchos besos.
Estamos todos muy marineros, por lo que veo.
Besos y gracias