Calendario

Marzo 2008
L M X J V S D
« Feb   Abr »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

Blogocampaña

Campaña contra la pornografía infantil

Creative Commons

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Sexo en Nueva York, el libro

de Candance Bushnell.

Creo que me lo ha prestado una amiga mía porque debe de encontrarme así como “poco espabilada” para estas cosas o, como me decía otra amiga en una fiesta en la madrugada del sábado: “es que eres un poco mística”.

Por lo que sea, piensan que conozco poco a los hombres y supongo que no se equivocan demasiado. A ver, no es que yo sea tonta, ni rara, pero es que he vivido toda mi vida entre ellos como coleguitas: jugaba a fútbol con ellos cuando era una cría, salía con mis amigos de ahora siendo adolescentes y la mayoría de mis compañeros de trabajo han sido chicos. Así que os conozco muy bien, pero quizá “de otra manera”.

La cosa es que el libro es ameno, se pasa un rato divertido, a veces, y poco más. Lo encuentro un poco “misógino” (¿andrógino?¿cómo se dice?) con los hombres. Pongo un parrafito de ejemplo:

…mucha gente está harta del miedo al compromiso de estos sujetos. Si yo fuera una mujer soltera pensaría: ¿Para qué molestarme con estos tíos si ahí fuera hay 296 millones de gays cachondos dispuestos a realizar el mismo servicio? Podría buscarme un gay divertido y ameno que me sacara de paseo. ¿Por qué perder el tiempo con X? ¿ A quién le apetece sentarse con él, soportar su rollo sobre el trabajo y tener que adularle? Es demasiado mayor para cambiar. Un hombre como X no merece la pena el esfuerzo. A esos hombres ya no hay quien se los crea.

Después de todo, son las mujeres quienes deciden si un hombre es deseable o no.

Y no sigo porque alguno de vosotros me confunde con la autora y me mata. Y el libro ni siquiera lo he comprado yo,¿eh? Aunque voy a reconocer que un poquito de frivolidad viene bien de vez en cuando.

3 comentarios a Sexo en Nueva York, el libro

  • pau

    En realidad este tipo de estereotipos hacen pupa a todos-as. Y tb es verdad que nos hacen reir a veces. Incluso es cierto que encierran su parte de verdad. Pero supongo que todo pasa por evitar estereotipos,por no enclaustrarnos en ellos, por evitar el ellos y el nosotras, por reconocernos diferentes y aprovechar, e intentar respetar, la bendita diferencia.
    Ah la frivolidad! qué sería sin ella nuestra tristeza… a veces…:)

  • Almudena

    De todo el post, se me ha quedado dando vueltas en la cabeza lo de misógino. Misoginia se forma con el prefijo griego “mis(o)”, que significa odio, más “ginec(o)”, que significa mujer. O sea, odio a la mujer.

    Lo mismo con misantropía: “mis” + “antropos” = odio a los humanos. Lo contrario de “filantropía” o amor a los humanos. Pero las dos se refieren a todos los seres humanos, hombres y mujeres.

    He mirado en el diccionario si existe algo como “misandria”, es decir, odio al varón (”andros”). No hay nada de eso. Lo más cercano que aparece es “androfobia”. Pero eso suena a enfermedad mental. Seguro que se cura con hipnosis :-)

    ¿Patentamos “misandria”? ¿No es bonita?

    Se me ocurre que esto podría ser material para esa rama del feminismo que se dedica a buscar machismos en el lenguaje. Pero, en fin, no demos ideas.

    Besos.

  • Pau, qué razón tienes con lo de bendita diferencia. Y sí, hay que frivolizar un poco :-).
    Almu, Dios mío, ¿cómo puedes haberte dado de que eso era justo lo que me quedó dando vueltas en la cabeza? ¡La patentamos, claro! ¿ Y sería “misándropa”?
    Anda, mira, soy una misándropa. Me encanta. Besos

Deje una respuesta

 

 

 

Puede usar estos tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>