Paco Sánchez ha dejado en su blog un enlace a una página que recoge sus columnas en La Voz. Me he puesto a releerlas y hasta me he emocionado recordando esas tarde en las que escribía frente a mi -compartíamos despacho- y me las leía antes de enviarlas. Creo que se publicaban los miércoles.
He querido escoger una y me he quedado con Sueños, aunque aquella de tus abuelos era preciosa, o la de Exito, que llevo pegada en mi libreta. ¡Cuántos recuerdos!
La clave no radica en soñar bajito para evitar las decepciones. Frente a esa visión conservadora, el truco está, además de en los peajes -que algunos reducen, erróneamente, a trabajar duro-, en saber soñar en estéreo. Y, sobre todo, en ser fieles siempre a la música de esos sueños.
No, soñar bajito no merece la pena.



