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Es siempre maravilloso ver amanecer, como asistir a un milagro. La mañana de hoy en mi casa está clara y con niebla. Veo verdes y azules desvaidos aún como se entremezclan y me parece que estuviera viéndome a mi misma. Parecería irreal si el gato no estuviera durmiendo ahí afuera.
Os dejo -como no hoy-con La mañana de Grieg. Quizá voy a abrigarme y salir. Que la música os llene el alma y os ayude a ver la belleza del mundo.
Hace ya años que gracias a mi amigo Oscar me di de alta en la web de Infonomía. Entonces era algo menos organizado pero ya puntero.
Hoy, con casi 20.000 registrados y muchos suscriptores entre los que me cuento, me parece una de las referencias en Innovación aplicada – ojo, no confundir con la innovación subvencionable-. Así que esta mañana me fui a escuchar en Feuga (excelente organización) a Alfons Cornellá y a Antonella Broglia. A Alfons ya lo había escuchado el año pasado en el ITG y me gustó. Antonella fue un maravilloso descubrimiento.
La Conferencia resumía en apenas dos horas las diez ideas clave que todo directivo debe conocer para estar al día en negocios bajo el título We Update You.
Ideas* Valor= Resultado
He sacado unas cuantas ideas de futuro para investigar y tres o cuatro libros para leer (en inglés!!!). Ya os iré contando mis propias conclusiones. Eso sí, me han despertado el ansia de saber más de muchas muchas cosas…y eso siempre es ya un gran paso.
Lo intento y además, en principio,me gusta. Digo esto de usar la tecnología, optimizar aquello que me es útil: el móvil, las agendas, el portátil, este blog…
No es una diversión exactamente pero es tan útil y distrae tanto… La pena es que la mitad de veces esto no funciona. Hoy casi tiro todo a la basura.
Empecé con un problema con el Outlook -que resolvió mi querido Marcos-, siguió con lo de darme de alta en Feed Burner por lo de teneros controlados a mis suscriptores -que no me funciona ni de broma y eso que en un blog de Blogger he pegado el código que ellos decían-, intentar actualizar el software de mi teléfono porque dicen que por eso tarda diez minutos en enviar un sms, que no soy capaz porque el Nokia PC Suite no hace copia de seguridad y no la hace porque es el del teléfono anterior….Y todo esto aderezado con actualizar mi Google Reader.
¡Sería todo tan útil si funcionara!
Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?
Hundiendo va este odio reinante todo cuanto
quisiera remontarse directamente vivo.
Amar… Pero ¿quién ama? Volar… Pero ¿quién vuela?
Conquistaré el azul ávido de plumaje,
pero el amor, abajo siempre, se desconsuela
de no encontrar las alas que da cierto coraje.
Un ser ardiente, claro de deseos, alado,
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor y olvido.
Sólo un pedacito de “Vuelo” de Miguel Hernández. ¡Qué dos primeros versos!
Libertad.
Aparentemente no tiene mucho que ver con nada.
Entró en el bar. Yo estaba comiendo rápido- así tengo el estómago- un pincho de tortilla y un café, para seguir haciendo recadillos y compras sin perder demasiado tiempo. Me quiso vender algo. Mecánicamente le dije que no. Como casi siempre.
Me dijo muy muy bajito:
- ¿me das algo para comer?
Le miré a los ojos y me quedé enganchada unos segundos en su mirada, en la expresión de su cara. Bajé la vista y le pregunté:
- ¿Cuánto cuesta esta?
Ahora me miró él. Nos vimos.
Me la puse en la muñeca y ahí está. Alegre, llena de colores. Y, no sé por qué, me hace sentir más libre. Quizá es el aire fresco, el aire de otro lugar del mundo, tan lejano. No sé lo que es, pero me sienta muy bien.
Quizá sea solamente el efecto de poner un poquito de ternura en los detalles. Voy a seguir probando a ver qué pasa.

Lo prometido es deuda. En esta foto no se aprecia bien la altura…
Es la Milonga del marinero y el capitán de Los Rodríguez.
Y aunque en mi vida haya marineros y capitanes, me guste bailar sola hasta el amanecer -y vaya a intentarlo los próximos sábados- y sea una rubia loca, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Pero es que hay que tomar las cosas con humor, ¿no creeis?
Que paséis un buen buen buen fin de semana. ¡Bailad, (queridos) malditos! Yo lo haré.
De nuestro viaje a las Cícladas ya tenemos organizado casi todo: fechas, hotel para los días en tierra, aviones y, fundamental, el barco.
El año pasado fuimos en el Juan de Lángara que se portó genial pero llevarlo hasta las Cícladas era demasiado largo para nuestra disponibilidad de tiempo y además estará en la Tall Ship Race, así que decidimos alquilarnos uno allí. Uno como este (el enlace está puesto para dar envidia).
¡Hasta tenemos un baño para cada camarote! ¡ Y no hay que darle al manubrio! No nos lo podemos creer.
Como el entusiasmo, las ganas de conocer y de disfrutar ya las llevamos de casa, sólo nos falta, como el año pasado, decidir qué botella se lleva cada uno dentro del saco de dormir. Iñaki y yo, ginebra. El resto se reparten wisky y ron, como buenos piratas.
Los viernes, algunos, repasamos algunas viejas películas que tenemos por casa. La semana pasada le tocó el turno a Billy Wilder -probablemente mi director favorito si tuviera que elegir uno solo, aunque Visconti se lo pondría crudo- y su Con faldas y a lo loco, que me parece divertidísima.
Jack Lemmon está impresionante, sólo su interpretación vale las dos horas de película.
No deja de sorprenderme lo moderno de muchos planteamientos que se dejan entrever en la película. Comparemos los planteamientos de Marilyn (Sugar) con los de las protagonistas de sexo en Nueva York. ¿Son muy diferentes? ¡Y como va vestida Marilyn! ¡Qué transparencias!
En fin, que nos hemos reído a gusto con Dafne y Josephine y sus andanzas.
Si hace mucho que no la veis, probad de nuevo, nunca defrauda.
- Hay que ser muy paciente, respondió el zorro. Te sentarás al principio un poco lejos de mi, como ahí, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es una fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…Al día siguiente volvió el principito.
-Sería mejor que volvieras a la misma hora, dijo el zorro. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, desde las tres empezaré a ser feliz. Cuánto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro, ya, me agitaré y me inquietaré: ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes en cualquier momento, no sabré nunca a qué hora preparar el corazón… Los ritos son necesarios.
De Le Petit Prince de A. de Saint- Exupéry.
¿Os identificais o todo lo contrario? Ya os contaré…
Pd.- La traducción es mía así que… en fin.
Un amigo que sabe lo inquieta que ando por la fiesta, el tiempo que hará y tal -se baila mejor hasta el amanecer con buena temperatura- me envía el enlace a windgurú, una web que se ve que usan los surfistas. ¡Acierta totalmente! Sólo sirve para sitios donde se hace surf, así que viene la playa de al lado de mi casa, con mapa, cámara web…
Impresionante, muchas gracias.
Viendo las previsiones -aunque han mejorado mucho desde ayer- menos mal que una tiene buenos amigos y los de Logística del espectáculo me van a poner unas carpas alucinantes, porque son unos profesionales estupendos haciendo montajes, lo mío es una bobada comparado con lo que hacen. Así que ya sabéis, publicitádmelos por ahí.
Y a veces ya me gustaría…. Así que me repito con mi música favorita pero es que I´ve got you under my skin, lo dice esta canción de Frank Sinatra y debe de tener razón.
I’ve got you under my skin
I’ve got you deep in the heart of me
So deep in my heart, that you’re really a part of me
I’ve got you under my skin
I’ve tried so not to give in
I’ve said to myself this affair never will go so well
But why should I try to resist, when baby will I know so well
That I’ve got you under my skin
I’d sacrifice anything come what might
For the sake of having you near
In spite of a warning voice that comes in the night
And repeats, repeats in my ear
Don’t you know you fool, you never can win
Use your mentality, wake up to reality
But each time I do, just the thought of you
Makes me stop before I begin
Cause I’ve got you under my skin
Siempre podemos bailar hasta el amanecer.
Tengo esta temporada alguna celebración y, claro, hay que pornerse guapa. Al menos presentable.
En general dedico muy poco tiempo a las compras y a los trapitos. No es que no me gusten -tengo pendiente una excursión de compras con una de mis amigas expertas-, lo malo es que me gustan más muchas otras cosas y no se puede estar a todo.
Así que rebusco en los armarios buscando algo que ponerme y voy probándome todos esos vestidos que llevan “años” ahí colgados. Descarto los largos porque es de día, reviso los muy veraniegos y escojo uno por si viene estupendo, elimino los sofisticados, los muy pasados de moda…Algo bueno saco en limpio: me sirven, lo que teniendo en cuenta la antigüedad no es poco.
A pique estoy de ir de tiendas en vista del éxito y sumar otro más a la colección, pero al final sale a mi rescate el último vestido que me regaló mi madre. Es perfecto para esto si no fuera porque es -cómo decirlo- ¿llamativo? Me veo un tanto exuberante, por decirlo suave. Seguramente estaré exagerando porque mi madre, aunque es más moderna que yo, tiene muy buen gusto. Tened en cuenta que mi color favorito es el negro, el segundo el blanco, el tercero el azul marino…Pero bueno, últimamente estoy intentando poner color en mi vida…
Me decido. Me pongo este. Tacones imposibles y ya está. Con tal de sacarme esto de encima…
Los que me conocéis de hace tiempo ya sabéis de mi afición a Bertrand Russel y que uno de mis libros de cabecera es “La conquista de la Felicidad”. Lo considero terapéutico.
De vez en cuando repaso alguno de sus capítulos para que no se me olviden enseñanzas que tan bien me sientan.
Russel apunta como una causa de la infelicidad la fatiga, en particular, se refiere a la fatiga nerviosa. No puedo estar más de acuerdo con él. El estrés, la falta de sueño y los miedos que no enfrentamos, la falta de profundidad al analizar los problemas que, sin embargo, nos obsesionan, condicionan nuestro día a día y nuestra felicidad.
Dice que la indecisión es una de las mayores fuentes de fatiga y, en mi caso, da en el clavo. Mi mente cansada repasa las posibilidades una y otra vez dudando entre unas y otras sin decidirse, consciente sin embargo que que cualquier decisión, o casi, sería mejor.
En fin, que me ha sentado bien releer. Que me voy a la cama a no pensar, a dormir y, mañana por la mañana, a actuar pausadamente, sin atropellos, una cosa detrás de otra que dice mi socio.
Que descanseis. Buenas noches
En estos momentos en que la economía anda desacelerada y el sistema finaciero en crisis total, las pequeñas y medianas empresas, esas como la mía, la del vecino del tercero y la de mi tío de Cuenca, tienen un montón de dificultades para conseguir créditos y, además, son carísimos. Los bancos dicen que de riesgo, nada de nada, que o pones garantías o que te olvides.
Estamos pagando todos los platos rotos de la especulación y del descuido de los grandes inversores, de esas grandes empresas de raiting americanas que nos empaquetaron las subprime con un lazo bonito para que nuestros bancos las compraran (que también ya podían mirar mejor qué hacen con nuestro dinero, ¿no?). Ya veis hasta donde nos llega la globalización.
Así que no queda otra que luchar por ”mejorar el umbral de rentabilidad” de las empresas, como dicen los de Expansión, que viene siendo lo mismo que coger el lápiz y la goma e ir recortando y afinando. Agarrar toda la liquidez que se pueda y pensarse muy bien la necesidad de nuevas inversiones. Un trabajito impopular pero, como decían en una conferencia esta mañana, se trata de sobrevivir a largo plazo y, según dicen los que saben, lo que queda de este año y el que viene no pintan bonitos.
En fin, que volveré a dedicarme a escribir de libros, de arte, de música…que la economía está de capa caída y eso ya lo sabemos todos, claro.
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