Los que me conocéis de hace tiempo ya sabéis de mi afición a Bertrand Russel y que uno de mis libros de cabecera es “La conquista de la Felicidad”. Lo considero terapéutico.
De vez en cuando repaso alguno de sus capítulos para que no se me olviden enseñanzas que tan bien me sientan.
Russel apunta como una causa de la infelicidad la fatiga, en particular, se refiere a la fatiga nerviosa. No puedo estar más de acuerdo con él. El estrés, la falta de sueño y los miedos que no enfrentamos, la falta de profundidad al analizar los problemas que, sin embargo, nos obsesionan, condicionan nuestro día a día y nuestra felicidad.
Dice que la indecisión es una de las mayores fuentes de fatiga y, en mi caso, da en el clavo. Mi mente cansada repasa las posibilidades una y otra vez dudando entre unas y otras sin decidirse, consciente sin embargo que que cualquier decisión, o casi, sería mejor.
En fin, que me ha sentado bien releer. Que me voy a la cama a no pensar, a dormir y, mañana por la mañana, a actuar pausadamente, sin atropellos, una cosa detrás de otra que dice mi socio.
Que descanseis. Buenas noches



