- Hay que ser muy paciente, respondió el zorro. Te sentarás al principio un poco lejos de mi, como ahí, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es una fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…Al día siguiente volvió el principito.
-Sería mejor que volvieras a la misma hora, dijo el zorro. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, desde las tres empezaré a ser feliz. Cuánto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro, ya, me agitaré y me inquietaré: ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes en cualquier momento, no sabré nunca a qué hora preparar el corazón… Los ritos son necesarios.
De Le Petit Prince de A. de Saint- Exupéry.
¿Os identificais o todo lo contrario? Ya os contaré…
Pd.- La traducción es mía así que… en fin.



