Los viernes, algunos, repasamos algunas viejas películas que tenemos por casa. La semana pasada le tocó el turno a Billy Wilder -probablemente mi director favorito si tuviera que elegir uno solo, aunque Visconti se lo pondría crudo- y su Con faldas y a lo loco, que me parece divertidísima.
Jack Lemmon está impresionante, sólo su interpretación vale las dos horas de película.
No deja de sorprenderme lo moderno de muchos planteamientos que se dejan entrever en la película. Comparemos los planteamientos de Marilyn (Sugar) con los de las protagonistas de sexo en Nueva York. ¿Son muy diferentes? ¡Y como va vestida Marilyn! ¡Qué transparencias!
En fin, que nos hemos reído a gusto con Dafne y Josephine y sus andanzas.
Si hace mucho que no la veis, probad de nuevo, nunca defrauda.



