Es siempre maravilloso ver amanecer, como asistir a un milagro. La mañana de hoy en mi casa está clara y con niebla. Veo verdes y azules desvaidos aún como se entremezclan y me parece que estuviera viéndome a mi misma. Parecería irreal si el gato no estuviera durmiendo ahí afuera.
Os dejo -como no hoy-con La mañana de Grieg. Quizá voy a abrigarme y salir. Que la música os llene el alma y os ayude a ver la belleza del mundo.



