Hace mucho que no pongo poesía y sin ella no vivo.
Hace unos días volví a recordar la frase “comerte a besos”. ¡Qué familiar me sonó! Creo que desde niña no me lo decían, me transportó a mi infancia, me acercó a la ternura de la piel de los bebés: cuántas veces una madre se comería a besos a su niño… Sí, leerla me inspiró esa ternura espontánea de los críos, me hizo sonreir.
Todo esto para decir que esta frase me trae esta preciosidad, alegre y ligera, como de verano…de Manuel Machado:
La persona tuya
es lo que yo quiero.
Tenerte en mis brazos,mirarme en tus ojos
y comerte a besos.En los caracoles,
mare, de tu pelo,
se me ha enredado el alma, y la vida,
y el entendimiento.Horas de alegría
son las que se van…
Que las de pena se quedan y duran
una eternidad.Cuéntame tus penas,
te diré las mías…
Verás cómo al rato de que estemos juntos
todas se te olvidan.Estando contigo,
que vengan fatigas…
Puñalaítas me dieran de muerte,
no las sentiría.La quiero, la quiero,
¿qué le voy a hacer?…
Para apartarla de mi pensamiento
no tengo poder.¡Vaya un amaguito
tan dulce que tienen
los ojos azules que tanto me gustan…,
que tanto me ofenden!Sin verte de día,
serrana, no vivo…
Y luego, a la noche, me quitas el sueño,
o sueño contigo.
Recitadla en voz alta y después decidme mirándome a los ojos que no os gusta la poesía.



