Ahora toca el autodiseño. Estoy seguro de que, durante este siglo, se descubrirá cómo modificar tanto la inteligencia como instintos como la agresividad. Surgirán leyes contra la ingeniería genética con humanos, pero algunos no resistirán la tentación de mejorar características como el tamaño de la memoria, la resistencia a enfermedades o la duración de la vida. Una vez aparezcan estos superhumanos, habrá problemas políticos graves con los humanos no mejorados, incapaces de competir. Presumiblemente morirán o se convertirán en irrelevantes. En su lugar, habrá una raza de seres autodiseñados que se mejorarán cada vez más a sí mismos.
Stephen Hawking, ayer en Santiago de Compostela, vía La Vanguardia (en papel lo leí el La Voz de Galicia pero fui incapaz de encontrar la noticia o de hacer funcionar el buscador, lo siento).



