Mens sana in corpore sano
Es una cita de Juvenal que se aplicaba no exactamente como hoy en día sino que más bien venía a significar la búsqueda del equilibrio entre el cuerpo y la mente. Y esto viene por una reflexión que hacía hace poco con Lizard.
La cosa es que uno tiene un espíritu, un alma e intenta convertirse en una persona buena. Después consideramos que tenemos una mente, un intelecto, que hay que cultivar para convertirnos en personas inteligentes y hasta, llegando un poco más allá, sabias. Pero en este perfil de personas muchas veces uno tiende a dar menos importancia al cuerpo, de alguna forma se menosprecia la, llamémosle así, “belleza”.
La cuestión está en que esa belleza no la entiendo como hoy lo hace el márketing o la moda. La belleza es un equilibrio interior, un carácter, que se refleja en un cuerpo cuidado. No se trata de perseguir ideales utópicos o de pretender aparentar lo que uno no es sino más bien al contrario: armonizar y transmitir toda esa vida interior cultivada a un cuerpo que también lo esté.
Hace tiempo que sostengo que la cultura, como tal, debe abarcar todos nuestros aspectos y el físico es uno de ellos. Sin caer en músculos o cirugías excesivas que vienen siendo muchas veces de tan mal gusto como la pedantería o la mojigatez.
¡Hala! Ya que de economía ni un comentario me dejáis, de esto opinaréis ¿no?





Tienes mucha razón en lo que dices, Amalia. Pero pienso que es muy difícil “cuidarse” de esa sencilla belleza que aludes sin sustraerse de ese “ideal utópico” con que nos bombardean a diario en cualquier canal de información. (Desde mi punto de vista, los desfiles de moda, las pasarelas, no dejan de significar eso) Además, yo nunca he visto desfilar a nadie con una ropa normal, de calle, como la que usualmente vestimos todos a diario.
Un cuerpo cuidado puede suponer tremendos sacrificios para una persona y algo completamente natural para otra, cuestiones de metabolismo. Conozco a gente que se “chupa” 200 kilómetros en bici todos los “findes” y está más gorda que yo. Y otros, que para nada se cuidan (beben, fuman, jamás hacen ejercicio…) y, jopé, que rompen corazones cuando salen a la calle.
Cuidarse sí. Mejorar el cuerpo y con ello la autoestima, sí. Pero nunca caer en obsesiones. El/la que es guapo/a, lo es por naturaleza. Hagan lo que hagan y se tomen los bocadillos de chorizo que se tomen. Creo que hay algo de aleatorio en esto.
Besos, muchos besos.
Comentario por leiter — 03-10-2008 @ 1:01No tanto Leiter. Hay que aceptarse como uno acepta que no canta bien pero se le dan fenomenal las matemáticas. Siempre hay puntos fuertes físicamente hablando. No hablo de gustar a otros sino más bien de lo que dices en el último párrafo: cuidarse desde el punto de vista de una vida sana y cuidar lo que representamos.
Besos
Comentario por Amalia — 03-10-2008 @ 12:03Estoy de acuerdo contigo, Amalia. La belleza es algo que nace de dentro, pero tb hay que cultivar cuidadosamente ciertas cosas. Me admiran esas mujeres (y hombres) de pueblos que viven en penuria y sin embargo no se olvidan de sus brazaletes, colores… es como un aspecto de la dignidad inseparable de la condición humana. Aquí, en nuestro “saludable” occidente, lo confundimos todo.
Comentario por pau — 08-10-2008 @ 14:15