¡Cuántas veces terminamos un mail o un sms o una carta diciendo algo parecido! Yo, al menos, muchas.
Será porque muchos de mis amigos no viven cerca o, aún estándolo, no puedo verlos tanto como quisiera. Y no es que uno no sea feliz mientras, ni siquiera que notes la falta en todos los momentos-aunque la de algunos se me hace cuesta arriba- sino que, más bien, echas en falta la compañía y esas particualres características que además de hacernos diferentes unos de otros, hacen que la relación dos a dos lo sea.
Echo de menos los ánimos que siempre me das tú, el mimo, el cariño y los abrazos que recibo de él, la serenidad y claridad de ideas de ella, tu dulzura, su risa….Cada uno de vosotros tiene su espacio dentro de mi y, cuando paso demasiado tiempo sin veros, algo se queja y reclama vuestra presencia.
Ven, anda, regresa.



