Pesadumbre
Caer en ella, dejarse arrastrar es fácil. Sobre todo cuando estás cansada, un poco enfermilla o, como ahora, ese ambiente general de “crisis” parece que lo envuelve todo como la lluvia fina y la niebla de noviembre. Todo son malas noticias y hay una sensación general de decaimiento que se pega a las conversaciones y al alma.
Pero, ¿sabéis? Me niego. Intento sacar del armario el doble de ánimo cada día y me digo que me he acomodado tanto que he dejado de valorar lo mucho que tengo. No me voy a dejar envolver por la pesadumbre porque hay mucho que hacer, mucho que mejorar, mucho que cambiar y sigo siendo una privilegiada del primer mundo. Y sé que no es fácil, porque a cada uno le duelen las suyas.
Por si se me olvida, vuelvo a ver -es un decir, porque no fui capaz- las imágenes de Chad que se publicaban en XL Semanal el domingo, hechas por Alvaro Ybarra.
Levanto la cabeza, miro más lejos y sé que estos son rachas, que pasarán. Y que, entretanto, sonreir y estar juntos- sobre todo eso, la solidaridad y la amistad- nos lo hará más llevadero. Y trabajar, siempre he confiado en trabajar. Al menos yo puedo hacerlo….






Precioso, Amalia. Y tremendamente objetivo. No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. (Aunque tengamos que soportar las instantáneas del Chad que has tenido a bien dejarnos)
Todo pasa. Todo llega. Levantémos el ánimo, aun pensando en que ya no queda casi nada para la Navidad…
Besos, muchos besos. Enhorabuena por tu excelente post.
Comentario por leiter — 19-11-2008 @ 1:01Gracias Amalia. En tiempos como estos hacen falta posts así que nos recuerden lo que de verdad es un problema. Y tu. Tu también haces falta, mucha falta. Así que cuídate mucho.
Yo tampoco fui capaz de ver las imágenes de Chad más que de refilón al pasar las hojas buscando el siguiente artículo. Hoy está bien recordar una cosa que me enviaron estos días en un ppt con frases de Víctor Hugo: “… que por lo menos una vez al año cojas tu dinero, lo pongas enfrente a ti y digas “esto es mío”, sólo para que quede claro quién es el dueño de quién.”
Comentario por Verme Guilherme — 19-11-2008 @ 10:39Tienes toda la razón. No es la primera vez que paso una temporadilla bastante apagada donde todo lo que me rodea parece ser malo o desafortunado; pero cuando una descubre esas desgracias lo nuestro no es más que una brisa. Reconozco que no es la primera vez que me avergüenzo de esas temporadas, tras descubrir problemas de verdad como, por el ejemplo, el que ahora mismo está en la televisión: las imágenes bastante hirientes (y desgraciadamente reales) de la población del Congo… Qué triste mundo éste.
Comentario por Chocoadicta — 20-11-2008 @ 21:02Luchemos por lo que creemos, queramos a los nuestros y hasta un poquito a los que no los son, desapeguémonos cada día un poco más de las cosas…La pesadumbre para el que la quiera.
Comentario por Amalia — 20-11-2008 @ 23:57Besos
A mí me cuesta más. Cojo el móvil y no puedo parar de pensar que dentro está el coltán del Congo con todos sus llantos. Me repito que hay que hacer algo y cada vez se me entierran más los pies en la tristeza. Es verdad que la tristeza tiene plumas y llega a ser acogedora. Me gusta dormir, porque no recuerdo los sueños y el agua corre y yo corro, vacía. De todas formas, gracias. Porque tienes razón y no sé cómo podríamos soportar todo esto sin recordar dónde está la cordura.
Comentario por pau — 22-11-2008 @ 13:39