Los renglones torcidos de Dios
Es el título de un libro de Torcuato Luca de Tena que creo recordar que me recomendó en su día Paco Sánchez. Siendo yo lectora de El País, este nombre tan del ABC no me daba buena espina pero…
Por resumirlo así rápido: es un libro estupendísimo. Me lo leí de tres tirones sin perder casi palabra, me parece bien escrito, costumbrista y sobre todo me parece magnífica esa escritura desde el cerebro de la “loca” protagonista.
Me dió mucho que pensar. Por un lado, está esa reflexión de dónde están los límites de la locura y cómo reconocerlos, hasta qué punto una paranoia te inhabilita para la vida “normal”. Siempre me ha llamado la atención el funcionamiento del cerebro -más bien desde un punto de vista “neurológico”, físico- quizá por lo poco que sabemos de él. ¿Dónde está la normalidad?
También pensaba en los locos y todos aquellos que padecen una enfermedad o deficiencia que los hace diferentes. ¡Qué poco nos preocupamos de ellos! ¡Qué fácil se ve todo desde la salud mental (y física)! ¡Qué fácil es apartar al que no protesta o no sabe hacerlo! Me trae esto a la memoria esas noticias de ancianos hacinados en pensiones sin las condiciones de vivienda e higiénicas necesarias. Todos eran personas a las que sus familiares habían “abandonado”. ¡Qué casualidad!
Aunque no lo creamos, no sólo ellos, los locos, son los renglones torcidos de Dios, hay muchas otras formas de “no ser normal”.
Si queréis pasar un buen rato, distraido pero no vacío, leedlo. De verdad, espero que os guste.




Lo leí hace muchos años y a mí también me gustó mucho. Su estructura de thriller engancha un montón, junto con sus explicaciones de determinadas dolencias psiquiatricas. Yo diría que da para una película, la verdad.
Su protagonista, la inteligente Alice Gould, es uno de esos personajes para recordar.
Sí, es perfecto para una película!!!
Alicia..una mujer muy inteligente.
Besos
Lo leeré durante estas navidades y ya os comentaré.
Besos, muchos besos.
¿Estaba loca Alice Gould?
¿Que es locura y que es cordura?
Pablo, intentemos no destripar la novela :-)