Por diferentes motivos, he viajado en los últimos tres años bastante menos de lo habitual. Me doy cuenta de lo mucho que he cambiado al planear mi viaje a París de la semana que viene.
Ahora ya tengo billetes de avión y hotel -antes los cogería el día anterior con suerte- y hasta me he comprado una guía, he consultado los planos de París y estoy preparando algunas visitas.
Estoy disfrutando del viaje una semana antes de emprender la marcha. Hablamos de lo que podemos hacer, de qué cosas visitar, del ambiente que esperamos encontrarnos y ¡hasta repasamos vocabulario en francés en los trayectos en coche!
Así que en esta nueva forma de hacer las cosa me han venido genial los maravillosos post de Leiter sobre los museos de Louvre y de Orsay. Tengo que volver a ver ese Angelus de Millet. Añadiré un poco de escultura en el Louvre y recorrido diseñado. Gracias, Leiter.
Ahora mismito me voy a escuchar a Edith Piaff y su Vie en Rose -Quand el me prend dans ses brass, il me parle tout bass, je vois la vie en rose- o a Moustaki y su Liberté- pour cueillir en rêvant une rose des vents sûr un rayon de lune- , por ejemplo. ¡Ya me veo en Montmartre!



