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Me he puesto a escuchar otra vez Dulce y Solitario de Ariel Rot.

Me encanta, pero fue como entrar en los peores momentos de mi pasado. Da escalofríos. Eso sí, me tranquiliza recordar que incluso entonces buscaba salidas.
Quise decirte hasta luego, pero te dije adiós.
Hoy me enviaron uno de esos correos en plan simpático que se van pasando unos a otros en internet. Reconozco que no les hago mucho caso en la mayoría de las ocasiones pero este me hizo gracias. Se titula “Ferrolano” y me he sentido totalmente identificada con él. Nací en Ferrol, aunque hace años que no vivo allí y después de dar bastantes vueltas creía que ya no era muy de ninguna parte, gallega, pero sin localismos. ¡Pues no! Soy totalmente de Ferrol. Intentaré copiar algunas expresiones aunque trae cientos y la selección es dura:
1. El Ferrolano no duerme en camas abatibles, sino en “camas rebatibles” (los argentinos también?)
2. En Ferrol no hay chavales, hay “chonis” (del inglés Johnny)
3. El Ferrolano no es una persona: es un “nacho/a “
5. En Ferrol, no hay nazarenos o penitentes, hay “capuchones” o “capuchos“
7. El Ferrolano no tiene flequillo, tiene “perrera”
8. El anticuario Ferrolano es el “chambón”
9. Las viviendas sindicales en Ferrol se llaman “las casas baratas”
10. El órgano masculino del Ferrolano es la “pirola”, y se usa para muchas cosas!
12.En Ferrol, las cosas no se estropean, se “escoñan” o se “esmendrellan”o se “esgallan“. y no se rompen, se “escachan“.
21. El Ferrolano no revuelve las cosas, “fedella” en ellas.
26. En Ferrol no hay imbéciles, hay conachos
27. El Ferrolano no está en babia, está “en orsai”(del inglés out-side)
30. La Ferrolana no es una pija, es una fingidora
31. El Ferrolano no es reviejo, es “redicho” y no es sabelotodo, es “lercho”!
32. El Ferrolano no es quejica, es rallante , o mejor “repunante”
53. El Ferrolano no sale a la calle: baja
162. El Ferrolano no usa jerseys de cuello alto, usa manis
163. El Ferrolano no usa polos, usa nikis
169. Al Ferrolano no le transparenta la ropa, le “visa”
Ya me diréis cómo habláis vosotros. Yo me he reido un rato con los nachos, los manis, los chícharos etc.
Y me refiero a los de los préstamos, que de los otros hay muchos e inclasifcables.
El euribor roza mínimos históricos, anda ahí alrededor del 1,5 %, así que enhorabuena a los pobres sufridos compradores de vivienda a tipo de interés variable que verán aliviada su situación con esta situación.
Otra cosa bien diferente es ir a pedir un préstamos ahora. Si te tiene pillado y andas en dificultades, los tipos para una empresa se pueden ir desde el euribor + 4 puntos o hasta un fijo del 6,75%, y eso sin despeinarse. Peor, pobre de ti, si tu constructor se ha retrasado y tienes que ampliar tu crédito puente vivienda: a un 8,25 andaban esta semana.
Y la Administración, apoyando, anda con el tipo de interés legal del dinero al 4% pero nuestros depósitos los pagan al 2%.
¿Por qué tendré siempre la sensación de que son los mismos de siempre los que ganan con esto? Una buena amiga mía ya no los llama por su nombre, los apoda “los estafadores”.
Pues eso.

Tengo que decir que, de los múltiples paisajes que ofrece París, hay acuerdo unánime en que este es nuestro favorito, los Jardines del Luxemburgo, presididos por el edificio del Senado.
Es un pedacito de verde, de historia, ganado para los parisinos, que disfrutan de cada uno de sus rincones.
Hacía un calor sofocante, justo al lado un mercado de libros de ocasión terminó por atraernos pero el ratito a la sombra de alguna de sus fuentes fue maravilloso.
Y sigo con París. Me acordé de ti, Almudena, al visitar algunas librerías. No puedo ir a ningún sitio sin hacerlo. El año pasado en Atenas no entendía ni los títulos de los libros pero es una visita obligada para mi.
Estuve en el Panteón y además del péndulo de Foucault – real motivo de entrar allí- ya puestos quería visitar las tumbas de todos los hombres de renombre. pero como a mi estas cosas me dicen más bien poco y el Panteón lo encuentro más bien feo por dentro -ya sé que no debo decir esto- me saqué una foto delante de la de Dumas que es mi favorito de los favoritos y salí corriendo al puesto de libros.
Busqué la Reina Margot en francés y no pude encontrarla. Con la ilusión que me habría hecho…¿Cómo pueden no tenerla? Estos franceses…
Un vocablo y una costumbre en desuso, sin duda, pero qué maravilla encontrarse con ella.
Hace unos pocos días hice un viaje relativamente largo por trabajo. En este caso me acompañaron dos de mis clientes relativamente mayores. Gente de otra generación, educada en una época en que las mujeres no éramos tan modernas. Disfruté, y no poco, con su actitud, con el trato que hace que te sientas un poquito mimada y cuidada, con educación y sin excesos.¿Te acuerdas Almu de Chente? Alegraba la vida.
Creo que ellos lo han entendido: se puede negociar duro en el trabajo, se puede ser tan autónoma como se quiera, pero no hay que renunciar por ello a la cortesía y la galantería. Es parte de la vida y de la diferencia.
Lástima que los de mi edad son unos zoquetes. ¿Dónde están aquellos hombres que se arreglaban para quedar contigo, te invitaban a cenar en un sitio lindo o te regalaban flores? Ahora son todos un tanto directos de más. Ya sé, no te enfades, a ti es que te educaron tan bien….
Nada, la próxima vez que busque pareja va a ser con alguien que tenga dominio de la galantería ¡Con lo bien que te hacen sentir!
En este caso cantada por Nina Simone.
Música de viernes por la noche.
Buen fin de semana.
Aunque para muchos el símbolo de París es la Torre Eiffel, yo me voy a quedar con Nôtre Dame. Hace muchos años, en mi primera visita, me quedé enganchada del rosetón del lado oeste, de las naves nervadas y elevadas, de esa clara transmisión que hace de cómo la piedra aspira a crecer y llegar a Dios.
En mi última visita disfruté aún más si cabe que en las anteriores porque -como me pasó en su día en la catedral de Winchester- casualmente había un coro cantando y siempre me emociona la música bien elaborada e interpretada en el marco de esas catedrales incomparables, me recuerda que el hombre puede hacer cosas tremendamente bellas.
Empezaron con el Insanae et vanae curae de Haydn, que tan solemne suena y continuaron con el maravilloso Chistus factus est de Bruckner. Me acordé de Leiter, claro. ¡Qué forma de disfrutar! Acabé casi no viendo a todos los turistas en pantalón corto de alrededor. ¡Anda! Pero si yo era uno de ellos…
PD.- Siento escribir tan poco pero es que el mes de julio está siendo muy trabajoso. Eso es bueno, o por lo menos no es malo, pero es muy cansado.
Siempre he confiado en el valor del trabajo, y no me refiero al remunerado, me refiero a dedicar tiempo y esfuerzo a las actividades o personas que me interesan.
Creo que una medida de la vida de uno es a qué dedicas tiempo y cerebro -dentro de la capacidad de elección de cada uno- y qué te importa de verdad.
Y eso incluye las relaciones de cariño. Por supuesto está el sentimiento, pero hay que actuar en consecuencia, sino en el mejor de los casos se tratará de buenas intenciones.
Hay que dedicar tiempo de calidad a la gente que queremos, tenemos que escucharles con el corazón y dedicar esfuerzo y ganas a estar con ellos, ser leales, paliar su soledad -esa que yo creo que todos llevamos dentro-, hacer depósitos de cariño y atenciones (acabo de leer un libro sobre esto, ya os contaré) y trabajar por objetivos comunes, renunciar a lo que nos separa, crecer con ellos y gracias a ellos.
Y digan lo que digan, crecer a veces duele y no siempre es fácil.
Regreso de vacaciones hecha un pincel (es un decir…). Nuevita por fuera con las muchas horas de sueño y humilde por dentro. Con la sobriedad interior que da ver con distancia las carreras de los últimos meses, las comeduras de tarro con poco sentido y con aquello que sienta tan bien de los viajes de sentirse libre.
Por si fuera poco, he reído sin parar. ¡No era para menos con la compañía que llevaba!
Os iré contando de París. Me acordé mucho de vosotros, de Leiter escuchando un coro en Nôtre Dame, de Cris merendando en La Durée, etc..Prometo contar en cuanto tenga tiempo.
Hoy os dejo con una reflexión que me anda en la cabeza: ¡qué poco sabemos de cómo nuestras decisiones de hoy van a condicionar nuestra vida de mañana! Es muy importante tener claras las prioridades y trabajar por ellas.
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