Un vocablo y una costumbre en desuso, sin duda, pero qué maravilla encontrarse con ella.
Hace unos pocos días hice un viaje relativamente largo por trabajo. En este caso me acompañaron dos de mis clientes relativamente mayores. Gente de otra generación, educada en una época en que las mujeres no éramos tan modernas. Disfruté, y no poco, con su actitud, con el trato que hace que te sientas un poquito mimada y cuidada, con educación y sin excesos.¿Te acuerdas Almu de Chente? Alegraba la vida.
Creo que ellos lo han entendido: se puede negociar duro en el trabajo, se puede ser tan autónoma como se quiera, pero no hay que renunciar por ello a la cortesía y la galantería. Es parte de la vida y de la diferencia.
Lástima que los de mi edad son unos zoquetes. ¿Dónde están aquellos hombres que se arreglaban para quedar contigo, te invitaban a cenar en un sitio lindo o te regalaban flores? Ahora son todos un tanto directos de más. Ya sé, no te enfades, a ti es que te educaron tan bien….
Nada, la próxima vez que busque pareja va a ser con alguien que tenga dominio de la galantería ¡Con lo bien que te hacen sentir!



