Es el título del libro que me ha tenido absorta en todos y cada uno de lo huecos de este fin de semana. Lo escriben David Kessler y Elisabeth Kübler- Ross.
De ella me habló Verme, hace más o menos un año, en una larga conversación en “la maceta” de su casa, como una excelente tanatóloga. Así que al ver uno de sus libros no pude resistirme.
Lecciones de Vida me ha enganchado de principio a fin. En el primer capítulo pensaba “no es posible, debería de haberlo leído unos años antes”, en el último caí en la cuenta de que este libro cayó en mis manos cuando yo estaba preparada para leerlo. Hace sólo un tiempo lo hubiera desechado por mi manía -que continúa- a la mal llamada “autoayuda”.
Guarda mucha sabiduría y pasa a mi estante de libros queridos, releibles y subrayables. Hoy no veo la manera de poneros un sólo pedacito. Quizá lo intente más adelante. Os animo a leerlo.



