En los próximos días estaré navegando. Estaba tan cansada después de tanto desastre en estos últimos días que no me veía con fuerzas para hacer la bolsa. Pero ya está. Lo dicho en el verso de Rilke: sobreponerse (resistir según la traducción) lo es todo. Y como dice mi amiga Carmen, no disfrutar siendo tan privilegiados es casi un pecado.
No pensaba en escribir ningún post, pero Marcos me sugirió que quizá podría escribir uno desde allí. Creo que lo haré, aunque entonces dejaré mi estancia en el Caurel para más adelante. Pero la cronología en este blog no importa y puede que el post resulte diferente. Así que ni se notará, y más con lo que había flojeado ultimamente.
Me llevo el balance del año pendiente de cuadrar. Sé que mi cuenta de resultados ha dado muchos beneficios este año, tanto es así que, aunque me he cobrado dividendos, podré por fin dotar a reservas. En la memoria tendré que poner que aunque no aparezca en balance, porque es un intangible, tengo cada vez más fondo de comercio, que no es poco. En los pasivos también hay cosas, pero intento pagarlas lo rápido que puedo, aunque alguno va a ser a largo plazo.
En fin, espero traerlo todo cuadrado…o redondo, o simplemente, asumido.



