Este verano está haciendo las cosas más dispares, está teniendo que asimilar una gran cantidad de situaciones diferentes y me está engañando, como siempre hace, con esa mala memoria piadosa que me permite seguir adelante como si no pasara nada.
” Tu cerebro miente. (…) Las mentiras de tu cerebro sirven a tus intereses -la mayoría de las veces-, pero también llevan a cometer errores predecibles”
Este es el principio de un libro que he llevado de paseo medio verano : “Entra en tu cerebro“ de Sandra Aamodt y Sam Wang. Es un libro fácil de leer -aunque a veces un poco flojo en cuanto a la forma en la que está escrito-, divulgativo y con muchas anécdotas divertidas.
He leído, entendiéndolos a medias, libros mucho más sesudos de neurología -el funcionamiento del cerebro me apasiona- pero este ha sido el más aclaratorio.
Eso sí, aunque deja clarito que de mi tramposo y eficaz cerebro se puede explicar la actividad del córtex frontal reducida en un momento determinado, nadie sabe cómo cambiar eso, afortunadamente. El libre albedrío -aunque cuestionado- existe.
Ojo con los neurotransmisores. No los perdáis de vista. Creo que les voy a dedicar un post. Hace mucho que son viejos amigos míos: de hecho esta categoría se llama endorfinas, que son las que fomentan la alegría, el placer y palían el dolor. ¡Queridas endorfinas!



