Pablo Menéndez, coperante en Bal Mandir nos cuenta:
Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria (Artículo 26.1, Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por las Naciones Unidas el 10.12.1948).
En Bal Mandir hay 22 residentes con una diagnosis de discapacidad. Cinco de ellos entre 5 y 16 años de edad no están escolarizados ni reciben ningún tipo de educación estructurada.
100 euros al mes es el salario de un educador para estos cinco niños.
¿Se os ocurre algo?




