Calendario

Septiembre 2009
L M X J V S D
« Ago   Oct »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930  

Blogocampaña

Campaña contra la pornografía infantil

Creative Commons

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Bal Mandir, una visión desde Katmandú

Bal Mandir 5

Foto de Pablo Menéndez

Reproduzco el comentario de Pablo en la otra entrada hace poco más de una hora, creo que poco hay que añadir. La foto es suya , recortada por mi con lo que pierde su característica forma de encuadrar, pero no quería que se reconocieran los niños. Es una de esas niñas que él menciona intentando pintar ayudada por un cooperante.

gracias. mi trabajo aquí ha tomado una dimensión bastante distinta gracias a como me han afectado los jóvenes sin escolarizar, especialmente estas tres adolescentes encantadoras con parálisis cerebral que llevan 11, 14 y 17 años mirando al techo. no tienen más más estimulación que la algarabía de los 16 bebés de 1 a 2 años con quienes (no sé muy bien por que) comparten habitación; las palabras, escasas pero amables, que les dedican las dos mujeres que las cuidan (que tienen dos dias de vacaciones al año, ganan al mes menos de lo que yo me gasto en una camiseta en las rebajas de zara, llevan 5 meses sin cobrar, duermen en camastros duros como granito en el mismo cuarto sucio y anteayer no daban crédito cuando les regalé una tableta de chocolate a cada una); el arroz en blanco que les dan todos los días (si viese un logopeda occidental como las alimentan tiradas en el suelo le daría un síncope) y algún insecto que vuele entre ellas y el techo. en cierto modo muy a mi pesar, ahora dedico una parte de mi tiempo en hablar con adultos intentando buscar la manera de que estas mujeres reciban una educación y fisioterapia, algo para mi terriblemente básico. en cuanto tenga un plan definido y realista os cuento

un saludo desde katmandú

Nubes y olas

Cuento “Nubes y olas” de Rabindranath Tagore

Madre, los que viven allá arriba, en las nubes, me llaman:
-Nosotros jugamos desde que despertamos hasta el anochecer -dicen-. Jugamos con el alba de oro y con la luna de plata.
Yo les pregunto:
-Pero ¿cómo subiré hasta vosotros?
Y me contestan:
-Ven hasta el borde de la tierra, levanta entonces las manos al cielo y te subiremos con las nubes.
Pero yo les digo:
-Mi madre me espera en casa, ¿cómo podría dejarla para venir?
Entonces sonríen y se van flotando.
Pero conozco un juego más bonito que ése, madre.
Yo seré la nube y tú la luna.
Yo cubriré tu rostro con mis dos manos y el techo de nuestra casa será el cielo azul.
Los que viven en las olas me llaman:
-Nosotros cantamos desde el alba al crepúsculo; avanzamos siempre, siempre, sin saber por dónde pasamos.
Yo les pregunto:
-Pero, ¿cómo me uniré a ustedes?
-Ven -dicen- ven hasta la orilla de la playa, cierra los ojos y serás arrebatado por las olas.
Yo respondo:
-Pero cuando llega la noche mi madre me quiere a su lado; ¿cómo podría dejarla para venir?
Entonces sonríen, y se van bailando.
¡Pero yo conozco un juego más divertido que ése! Yo seré las olas y tú una playa lejana.
Yo rodaré, rodaré, y como una ola que se rompe, mi risa rodeará tu pecho.
Y nadie sabrá, en todo el mundo, dónde estamos tú o yo.