Todas las lecciones de vida
Pasé tan sólo unas horas con él, pero para los que somos ya tan antiguos amigos eso suele bastar. Hay tanto dicho, tanto vivido, que empiezas ya a medio camino y con pocas palabras entiendes y hasta intuyes más allá.
Ma habló de todas las “lecciones de vida” -el libro de Elisabeth Kübler- Ross del que os he hablado antes- sin saberlo: de la autenticidad, de la lección de la felicidad, de la lección del poder (una de mis favoritas).
Quizá porque la vida se ha empeñado en colocarlo en una posición difícil, valora más cada pequeño gesto, cada cariño, cada compañerismo, cada experiencia….porque eso nos dijimos riendo, que estaremos cascadillos pero nadie nos quita la intensidad con la que hemos vivido. No, eso es nuestro, también nuestros errores, de los que hemos aprendido, nuestro sentido del humor. Nadie nos puede quitar nuestras risas.
Y tú, hoy, me transmites paz y alegría como nunca. Te quiero.




Es tan bonito lo que describes tan bien en el tercer párrafo…y tan cierto. Es un mérito muy grande por parte de los dos el haber sabido conservar a lo largo del tiempo ese tesoro.
Es que al final somos eso; ni más ni menos que un poquito de todos a los que amamos.
Un beso.
Pues sí, son esos cariños,esas amistades, esos amores, lo que realmente nos liga a la vida, lo que nos alimenta y nos hace. Qué bien lo has dicho. Un besazo.
¿Cómo no se va a querer a alguien que transmite paz y alegría?
Muy bello el escrito. Me encanta la desnuda sinceridad de tus últimas dos palabras
¡Qué difícil se nos hace a veces decir eso!
Besos, muchos besos
En unas horas uno carga pilas para mucho tiempo. Soy muy afortunada, siempre lo he dicho, porque tengo buenos amigos del alma. No sé si son muchos, pero esta semana he comido cada día con uno, que no es poco.
Besos
Desde luego que no es poco.
¿Comes hoy conmigo? :-)