Ayer, poniendo esta foto en Flickr, estuve localizándola. No la tengo completa así que no es del todo sencillo. Creo que es La Metamorfosis de Latona, madre de Apolo y Artemisa, quienes fueron convertidos, según La Metamorfosis de Ovidio, en ranas por Zeus.
Y así es como llegué a Ovidio, de quién leí hace ya tiempo su Ars Amandi. Yo, que hice el camino inverso, del Arte de Amar de Erich Fromm al de Ovidio, no dejo de sorprenderme de cuánto nos ha alejado el romanticismo de la visión clásica del amor, mucho más física y pragmática.
Me reconozco más en las ideas de mi siglo, pero no dejo de cuestionarme cuánto hay de cultural en un sentimiento aparentemente tan “básico” como el amor.




