Publio Ovidio Nasón
Ayer, poniendo esta foto en Flickr, estuve localizándola. No la tengo completa así que no es del todo sencillo. Creo que es La Metamorfosis de Latona, madre de Apolo y Artemisa, quienes fueron convertidos, según La Metamorfosis de Ovidio, en ranas por Zeus.
Y así es como llegué a Ovidio, de quién leí hace ya tiempo su Ars Amandi. Yo, que hice el camino inverso, del Arte de Amar de Erich Fromm al de Ovidio, no dejo de sorprenderme de cuánto nos ha alejado el romanticismo de la visión clásica del amor, mucho más física y pragmática.
Me reconozco más en las ideas de mi siglo, pero no dejo de cuestionarme cuánto hay de cultural en un sentimiento aparentemente tan “básico” como el amor.





Todo tiene su cosa, ¿No crees?
El propio concepto de amor es tan derivativo como extenso.
Lo importante es reconocer y sentir ese amor. La definición, yo creo, es lo de menos.
Besos, muchos besos
Es lógica tu reflexión teniendo en cuenta que el romanticismo podría considerarse una “pose” , tiene casi un libro de estilo.
Las modas han influido a lo largo de la historia en los hábitos sociales a nivel individual y colectivo y la visión del amor no es una excepción.
Cuanto más complejas son las interrelaciones entre individuos creo que más nos alejamos del sentimiento primigenio y nos dejamos llevar por convencionalismos modales que nos apartan de nuestro verdadero ser.
No me gustaría etiquetar el sentimiento amoroso, es algo demasiado grande como para comprimirlo en un manual de usos y costumbres de una determinada época, el amor es eterno. Es como Dios.
Besos
Y yo que creo que el Romanticismo nos liberó de muchos convencionalismos y que ahora estamos volviendo a una etapa “clásica” o, si prefieres, más formal… No sé. Después de todo el Romanticismo desató nuestras pasiones, todas, sentimientos primitivos, tal vez, pero auténticos…
Quizás por educación, o por convicción, me identifico más con el romanticismo. El manual de amor de Ovidio – bien definido Lizard- es eso, un manual de instrucciones que no profundiza en el sentimiento. Sin embargo también pienso que el romanticismo en su versión hollywood es uno de los factores que más contribuyen a la distorsionadísima forma de ver este sentimiento hoy en día, como si fuese algo espontáneo -que lo es- pero que no necesitase cultivo. De ahí que me guste tanto Fromm, porque el arte necesita ser trabajado, practicado…
Besos