Los que somos activos a más no poder, tiramos para adelante, mejor o peor, quedamos con la gente, llamamos, nos movemos,…agotamos al resto con nuestra velocidad.
Y a veces, con tanto hacer, con esa costumbre de organizarlo todo, arrasas sin pensar en las necesidades de otros, convencida de saber “lo que hay que hacer”.
dios me proteja de gente así (de mi misma)!



